martes, 7 de agosto de 2018

Tolerancia

"El argumento moral que desearía decirles es muy sencillo. Diría: el amor es sabio, el odio es estúpido. En este mundo, que cada vez está más interconectado, hay que aprender a tolerar a los demás, a sobrellevar el hecho de que hay gente que dice cosas que no nos gustan. Es el único modo de vivir todos juntos. Y si hay que vivir juntos, y no morir juntos, debemos aprender ese tipo de tolerancia que es totalmente vital para la continuación de la vida humana en el planeta. The moral thing I should wish to say to them is very simple. I should say love is wise, hatred is foolish. In this world, which is getting more and more interconnected, we have to learn to tolerate each other, we have to learn to put up with the fact that some people say things that we don’t like. We can only live together in that way. And if we are to live together and not die together, we should learn the kind of tolerance which is absolutely vital to the continuation of human life on this planet. Bertrand Russell."

Mi madre es una joya, y no, no me ciega la pasión de hija, es íntegra, buena, generosa e inteligente, además de extremadamente independiente.

Una de las cosas que más admiro de la Señora es su capacidad para llevarse bien con todo el mundo, algo que consigue sin sacrificar ni un ápice de la fuerza de su personalidad. Defiende sus opiniones sin más problemas, el otro puede estar más o menos de acuerdo, pero no por ello se desencadena un altercado. Desde luego no he heredado de ella mi tendencia a meterme en líos sin buscarlos, ¿para qué? ya me encuentran por sí solos (a veces no sé muy bien cómo). Lo curioso es que la Señora no da la impresión de ser alguien con grandes dotes diplomáticas, entre otras cosas no suele haber negociación posible, supongo que simplemente se limita a exponer su punto de vista y es tan consistente que consigue que la gente lo vea así, como un punto de vista.

Otra de sus grandes cualidades, y algo que me parece muy difícil, es la de hacer lo correcto, incluso diría que más allá de lo correcto, eso que a otros les parecería casi un sacrificio. La Señora es alguien con quien siempre se puede contar, nunca escurre el bulto, aunque no esté en absoluto obligada a ello. Si lo siente como una responsabilidad, o piensa que es mejor así, buscará el momento de llevarlo a cabo, adaptará su agenda para compaginarlo con el resto de sus planes, sin procrastinarlo, sin pereza, sin pretextos. No es algo que se imponga, ni tampoco para quedar bien, lo hace por el gusto que de ese modo puede proporcionar a otros, en concreto al beneficiado por su acción, es puro altruismo, aunque ella intenta que no lo parezca. Tampoco le importa que sea alguien difícil de tratar, el mérito está en que no se olvida de esa gente que a uno le gustaría esquivar, y de hecho esquiva en lo posible, aunque evitarlo le genere un pequeño remordimiento.

La Señora transmite firmeza, pero también equilibrio, es alguien que inspira seguridad y confianza, proporciona estabilidad y que nunca ha perdido el interés por aprender que sintió desde bien pequeña, cuando con diez años se fue ella solita a hacerse la matrícula del bachillerato. Ya entonces tenía las ideas muy claras.

The highest result of education is tolerance. Helen Keller

10 comentarios:

amigademadre dijo...

Dices bien querida Sol. Has hecho el retrato de tu madre con el amor, la inteligencia y la equidad que ella merece. Las que somos sus AMIGAS nos congratulamos y beneficiamos con su saber estar y su saber llegar a lo más profundo de nuestros corazones. Agradeces o a tí y a tus hermanos lo que de vosotros ella tiene.

señora dijo...

El día de mi cumple este año fue tan ampliamente recordado por amigos y familiares, que salvo el rato de la comida compartido con los hijos y las nietas mayores (en representación de ellas y de sus padres) el resto del tiempo lo pasé pegada a alguno de los teléfonos, enfrascada en conversaciones y mensajes llenos de cariño. Y ayer rememoré muchos de esos ratos y empecé a disfrutar de los regalos -libros, sobre todo, muy interesantes- así que llevo dos días como flotando, sin darme cuenta de nada más. Bueno sin darme cuenta, entre otras cosas, de que no había mirado el correo. Hoy lo he abierto y me he encontrado la entrada que me ha dedicado Sol. ¡Dios mío! dos días sin este subidón de moral.......Y enseguida, ¿qué habrás pensado? por no haberte contestado en ese tiempo? Bueno, te pido que me disculpes este retraso que no sé si se tendrá que alargar más, pues no encuentro palabras para decirte lo agradecida que te estoy por el cariño tan enorme que te inspira esa imagen que das de mí. Ojalá. Como dice Amigademadre, (AMIGA en toda la extensión de la palabra)sois vosotros, tú y tus hermanos, los que aportáis, favorecéis y llenáis de lo mejor mi día a día.

Emerencia Joseme dijo...

Hola Sol, y madre de Sol, me colé en la intimidad, soy amigadehija. Conocer a una "Grande" es un regalo, pero tenerla cerca eso no tiene precio. Felicidades. Precioso relato-dedicación. No se puede ser más hija y tener además, esa maravillosa pluma definida para homenajear un amor de madre. Un abrazo a las dos. Emerencia.

señora dijo...

Gracias, amigadehija. Muy bien recibida en esta intimidad en la que caben personas fieles y cariñosas como tú, capaces de esos comentarios siempre tan positivos. Un gran abrazo para ti.

señora dijo...

Gracias, amigadehija. Muy bien recibida en esta intimidad en la que caben personas fieles y cariñosas como tú, capaces de esos comentarios siempre tan positivos. Un gran abrazo para ti.

Carmen dijo...

Como hija, estoy segura de que mi hermana no ha exagerado en absoluto y os aseguro que lo he vivido en mis carnes. Sin la ayuda de mi madre no habría podido soportar todos los momentos duros de la vida. Ella viene a ayudar (sin que se note) y ese es el mayor sentimiento de seguridad que hay en la vida. Espero estar a la altura cuando ella me necesita y/o necesite.
¡Te quiero mamá!

Carmen dijo...

Siento ser pesada con este tema pero no puedo salir sin recordar que de no ser por mi madre, el añito de USA habría sido inviable. Me apoyó física y emocionalmente y estuvo al lado de mis hijas y de mi marido de forma absolutamente ejemplar.
También quiero decir que me encantaría que mi madre no cumpliese años, que no se hiciese mayor, que no le doliera nada y que siempre estuviese tal llena de vida y positivismo como ahora. Le pido a Dios que me la cuide mucho para que pase muchos años con nosotros y podamos disfrutarla.

señora dijo...

Gracias, Carmen, por tan buenos deseos y por tanto cariño. Me temo que el tiempo no te va a hacer mucho caso y me iré poniendo viejecita y achacosa, como corresponde. Pero ya encontraremos la fórmula para seguir con nuestros aperitivos domingueros más lo que se tercie. Un beso muy grande.

Alejandro Herguijuela Contreras dijo...

Echamos mucho de menos, los relatos tan maravillosos que nos dabas.
Muchos muchos besos.

Sol Elarien dijo...

Gracias Alejandro, eres un cielo. Quería escribir algo en recuerdo de mi cuñado y también me he puesto a revisar algunas entradas que tenía empezadas, así que a ver si retomo el blog.
Besos.