"Me pregunto si las estrellas se iluminan con el fin de que cada uno pueda encontrar la suya." El Principito.
viernes, 6 de enero de 2012
NÓMADAS
La estrella de Oriente se ocultó entre las nubes de la Vía Láctea. Los tres Reyes Magos siguieron el camino de las dunas sin advertir cómo la traicionera arena se deslizaba tras sus pasos y borraba sus huellas. Perdidos, caminaron en círculos hasta llegar a un pequeño oasis. Exhaustos, se derrumbaron sin fuerzas entre sus palmeras.
A orillas del agua, la brisa hacía ondular la tela de una tienda. En su interior descansaba una tribu nómada que acogió a los fatigados sabios. Tras un breve reposo, la estrella se asomó por el lejano horizonte. Los tres viajeros la contemplaron desolados. ¡No llegarían a tiempo!
Los gentiles nómadas les montaron en sus camellos de viento que volaron sobre el desierto hasta alcanzar la estela del astro.
Año tras año, a través de los siglos, como muestra de su eterno agradecimiento, los Reyes honran con regalos a sus descendientes.
jueves, 5 de enero de 2012
A sus pies
Una vez vestido el cuerpo, es importante buscar un buen calzado a tono con la indumentaria, para no estropear el efecto. Unos zapatos cochambrosos dan al traste con cualquier vestido elegante. Conviene que no destrocen los pies, aunque hay zapatos "que no están hechos para caminar" sino que son un mero adorno en cuyo caso su lucimiento viene limitado por unas reglas de uso: ser transportada en automóvil de puerta a puerta (no suelen ser aptos tampoco para conducir), soportar de pie el tiempo de saludos, sentarse en el lugar del evento para el que se hayan escogido (es de pésima educación descalzarse aunque se crea que nadie se dará cuenta), volver a apoyarse en ellos para despedirse y regresar a casa del mismo modo en el que se salió de ella.Dentro del Barrio de Salamanca hay una serie de zapaterías de quitar el hipo y perder el sentido, tanto por sus modelos como por sus precios. En algunos casos hay que tomárselas como un museo: se va simplemente a visitar las obras de arte allí exhibidas. Os pongo el enlace con sus respectivas páginas web (si la tienen) para que podáis ver algunos de sus ejemplares (aunque, al igual que los cuadros, ganan con el directo).
Uno de esos templos del diseño es "If" en la C/ Jorge Juan, 20. Es diminuta y el acceso no es fácil si una va calzada con una de sus joyas, ya que hay que bajar por una escalera según se atraviesa la puerta. Pese a su reducido escaparate, gracias a las muestras expuestas en su vitrina, no pasa desapercibida para casi ninguna fémina. Una vez en el piso de abajo, el estilo rezuma por los salones y botas a la venta. En rebajas "alguno" de ellos puede llegar a ser asequible, o al menos encontrarse dentro de los límites de la tarjeta de crédito.
También en Jorge Juan está "M", calzado de diseño español. Tienen otra tienda en la esquina de General Pardiñas con D. Ramón de la Cruz. En este caso una puede salir con una caja (o dos) de preciosos escarpines. La tienda tiene varios niveles lo que le confiere una sensación de privacidad y cierta exclusividad. La de General Pardiñas tiene dos salas y, en la de dentro consigue reproducir la impresión de intimidad de su hermana. Ambas da gusto recorrerlas.
En la esquina del callejón de Jorge Juan hay una tienda de zapatos y prendas de cuero, ante y mutón que se pueden encargar a gusto del cliente. Los zapatos son algo sosos pero las chaquetas y complementos son realmente muy bonitos.
En Serrano, 36, al lado de Max Mara y casi esquina con Goya se encuentra Ferragamo. Sus descuentos del 40% en rebajas permiten concederse un capricho ocasional. Suelen ser bastante cómodos, tienen medias tallas y se mantienen como nuevos durante mucho, mucho tiempo. Clásicos y elegantes, nunca pasarán de moda.
A la misma altura, en Claudio Coello, 38 está Seraphita con un surtido de modelos, marcas y precios que oscilan desde los muy asequibles hasta niveles de "tener que pensárselo" (sin llegar a descartarlo por completo).
Lurueña, en Serrano 54, tienen mucha variedad de marcas y también diseño propio más económico. Tienen un outlet en Orense con ofertas estupendas.
En Lagasca 67, Rimini, también tiene cosas atractivas y bien de precio. Merece la pena echarle un vistazo a la ropa que venden.
Por supuesto hay otras muchas zapaterías, sólo he hecho una selección de
mis favoritas. En Serrano, 50, a través de una entrada de carruajes se
accede a Manolo Blahnik,
favoritos en "Sexo en NY" y que decoran con frecuencia los pies de
nuestra princesa y las infantas (no por nada uno de los socios es el
mismísimo Marichalar). No muy lejos está Jimmy Choo (Ortega y Gasset, 15) , Tod`s
(Ortega y Gasset, 17) y Lamarca en el nº 19, una pequeña tienda que
merece la pena ojear. Sólo hay que cruzar la calle para entrar en Hermes (y desmayarse directamente al ver lo que pretenden cobrarle a una por un bolso o unas alpargatas). Los bolsos de Louis Vuitton nos
saludan desde su galería en la esquina con Claudio Coello. En el mismo
Corte Inglés de Serrano, la sección zapatos es de las mejores de todos
los Corte Inglés (con la posible excepción de La Castellana que presenta
el inconveniente de, al disponer de más espacio, tenerlos distribuidos
entre las diferentes plantas)
miércoles, 4 de enero de 2012
De tiendas por el Bº de Salamanca
En época de rebajas es bueno tener una guía de tiendas donde conseguir fondos de armario de calidad, clásicos y originales a un tiempo, bien cortados y beneficiarse de los precios reducidos de esta época. He decidido, para empezar, elaborar una pequeña lista de algunas de mis tiendas favoritas del barrio de Salamanca.
1. Divina: En la Calle Jorge Juan, 28 (foto). Boutique amplia, con percheros a los lados en los que me pierdo. Siempre son de trato encantador y Bea goza de una memoria prodigiosa para los nombres de las clientes. Tienen ropa, básicamente de firmas italianas, de estilos variados, más fashion o más clásica aunque dentro de las últimas tendencias, nunca de estilo aburrido o abuela, y siempre escogida con muy buen gusto y que resulta ser muy ponible. Las seleccionadas prendas de piel y cuero, sin ser cantosas (nada en la tienda lo es), llaman la atención. Las prendas de abrigo, además de cumplir su función, se salen de lo convencional: los anoraks tienen más estilo, los abrigos suelen ser cortos, entallados o con algún detalle y las chaquetas son muy combinables. Los vestidos de fiesta son muy lucidos, con caídas muy favorecedoras, nada de ir a una boda vestida de Sissi emperatriz, sino con algo que realce a la persona y no se vea más el traje que a esta. Entre sus marcas: Divina, Altramoda, Liu-Jo, Fairly, Denny Rose entre otras. Además, los restos de temporadas anteriores suelen tener un 50% de descuento y es fácil encontrar algo que "venga bien". En mi caso es casi imposible que salga de allí con las manos vacías.
2. Kálamo: En Nuñez de Balboa, 49. Con marcas que no se encuentran en otras sitios y a precios más que razonables. No hace falta comprar en Mango y Zara e ir como todo el mundo para vestirse por poco dinero, tanto de diario como de fiesta. Es la única tienda en Madrid donde encuentro los originales y elegantes vestidos de Palatino, que aunque sean lo más caro que tienen en toda la tienda, en rebajas son más que asequibles (me han mandado un mensaje para decirme que han sacado modelos en liquidación). Tienen además bolsos de piel que dan muy buen resultado, a buen precio desde el principio y aún mejores descuentos. Además hay gorros, bufandas y bisutería bien hecha, moderna y original. Sus descuentos son buenísimos y el trato encantador.
3. Lagasca, 27: Es su nombre y su dirección. Tienda outlet, que por fuera no parece que vaya a contener en su interior semejantes hallazgos, tanto para hombre como para mujer. Muestrarios de Moschino, Valentino, Missoni, Versace, Plein Sud, Patricia Pepe, Just for you. Hay mucho donde mirar, desde vaqueros a vestidos de boda, pasando por líneas pret-a-porter y abrigos. En rebajas tiran la casa por la ventana y derriban, sus ya de por si, buenos precios.
4.Marella: En Claudio Coello, 54. Es la marca de línea más juvenil y más barata de Max Mara. Los abrigos son tan espectaculares como en esta aunque a precios más razonables. Los pantalones y faldas tienen muy buen corte, los vestidos tanto de diario como de vestir, además de preciosos son de los que se encajan bien al cuerpo y resultan cómodos, las camisetas tienen diseños que realzan el torso.
5. Max Mara: En Serrano, 38. La tienda es preciosa, con sus tres plantas, luminosa, tranquila. La ropa tiene una calidad excepcional y los abrigos son como para infartarse: ligerísimos y envolventes de cashmere, de alpaca, con líneas limpias. El punto es fabuloso. Los precios están acorde a la calidad en época normal pero en rebajas merece la pena ir a escoger algo. Trato personal para cada cliente con dependiente que te acompaña si necesitas por toda la tienda pero sin agobiar. Yo siempre busco a Yolanda, que además de tener gusto es sincera y, si algo no te queda bien, te lo dice.
6. Il Griffone: En Lagasca, 62. Ropa y complementos vintage con renovaciones frecuentes. El stock depende de lo que les entre. Merece la pena ir en cualquier época no sólo por esto sino porque los precios son siempre buenos y con excelentes descuentos.
1. Divina: En la Calle Jorge Juan, 28 (foto). Boutique amplia, con percheros a los lados en los que me pierdo. Siempre son de trato encantador y Bea goza de una memoria prodigiosa para los nombres de las clientes. Tienen ropa, básicamente de firmas italianas, de estilos variados, más fashion o más clásica aunque dentro de las últimas tendencias, nunca de estilo aburrido o abuela, y siempre escogida con muy buen gusto y que resulta ser muy ponible. Las seleccionadas prendas de piel y cuero, sin ser cantosas (nada en la tienda lo es), llaman la atención. Las prendas de abrigo, además de cumplir su función, se salen de lo convencional: los anoraks tienen más estilo, los abrigos suelen ser cortos, entallados o con algún detalle y las chaquetas son muy combinables. Los vestidos de fiesta son muy lucidos, con caídas muy favorecedoras, nada de ir a una boda vestida de Sissi emperatriz, sino con algo que realce a la persona y no se vea más el traje que a esta. Entre sus marcas: Divina, Altramoda, Liu-Jo, Fairly, Denny Rose entre otras. Además, los restos de temporadas anteriores suelen tener un 50% de descuento y es fácil encontrar algo que "venga bien". En mi caso es casi imposible que salga de allí con las manos vacías.
2. Kálamo: En Nuñez de Balboa, 49. Con marcas que no se encuentran en otras sitios y a precios más que razonables. No hace falta comprar en Mango y Zara e ir como todo el mundo para vestirse por poco dinero, tanto de diario como de fiesta. Es la única tienda en Madrid donde encuentro los originales y elegantes vestidos de Palatino, que aunque sean lo más caro que tienen en toda la tienda, en rebajas son más que asequibles (me han mandado un mensaje para decirme que han sacado modelos en liquidación). Tienen además bolsos de piel que dan muy buen resultado, a buen precio desde el principio y aún mejores descuentos. Además hay gorros, bufandas y bisutería bien hecha, moderna y original. Sus descuentos son buenísimos y el trato encantador.
3. Lagasca, 27: Es su nombre y su dirección. Tienda outlet, que por fuera no parece que vaya a contener en su interior semejantes hallazgos, tanto para hombre como para mujer. Muestrarios de Moschino, Valentino, Missoni, Versace, Plein Sud, Patricia Pepe, Just for you. Hay mucho donde mirar, desde vaqueros a vestidos de boda, pasando por líneas pret-a-porter y abrigos. En rebajas tiran la casa por la ventana y derriban, sus ya de por si, buenos precios.
4.Marella: En Claudio Coello, 54. Es la marca de línea más juvenil y más barata de Max Mara. Los abrigos son tan espectaculares como en esta aunque a precios más razonables. Los pantalones y faldas tienen muy buen corte, los vestidos tanto de diario como de vestir, además de preciosos son de los que se encajan bien al cuerpo y resultan cómodos, las camisetas tienen diseños que realzan el torso.
5. Max Mara: En Serrano, 38. La tienda es preciosa, con sus tres plantas, luminosa, tranquila. La ropa tiene una calidad excepcional y los abrigos son como para infartarse: ligerísimos y envolventes de cashmere, de alpaca, con líneas limpias. El punto es fabuloso. Los precios están acorde a la calidad en época normal pero en rebajas merece la pena ir a escoger algo. Trato personal para cada cliente con dependiente que te acompaña si necesitas por toda la tienda pero sin agobiar. Yo siempre busco a Yolanda, que además de tener gusto es sincera y, si algo no te queda bien, te lo dice.
6. Il Griffone: En Lagasca, 62. Ropa y complementos vintage con renovaciones frecuentes. El stock depende de lo que les entre. Merece la pena ir en cualquier época no sólo por esto sino porque los precios son siempre buenos y con excelentes descuentos.
martes, 3 de enero de 2012
El Palacio de Cristal de Soledad Sevilla
El pasado viernes, aunque hacía frío, el sol lucía con intensidad. Me abrigué bien y encaminé mis pasos hacia el Retiro para disfrutar de mi primer paseo vacacional. El parque estaba precioso. Aún quedan hojas en muchos árboles, aunque algunos ya tienen aspecto de haber entrado en letargo y sólo los cubre la mortecina corteza, oscura, gruesa y apagada, del invierno. Al lado del lago un saxofonista tocaba jazz para los pocos transeúntes que caminábamos por allí, un día laborable antes de las 11 de la mañana.
Seguí andando. Sabía que había una exposición de una instalación de Soledad Sevilla en el Palacio de Cristal con el sugerente título de "Escrito en los cuerpos celestes". Se trata de una reproducción reducida de las bóvedas del invernadero, hecha de aluminio con paneles de policarbonato añil impresos con un sinnúmero de pequeños símbolos transparentes de puntuación que, al ser atravesados por la luz, provocan la sensación de contemplar el cielo de una brillante noche sin luna.
La obra está montada, como un molde interno, dentro del palacio. Un pasillo por la zona externa refleja, a la vez que permite ver, el parque a través de las cristaleras. Al acceder al interior de la obra, el techo y las paredes se convierten en un singular universo lingüístico, en el que, a modo de estrellas, lucen constelaciones de puntos, comas y asteriscos, salpicados de interrogantes y exclamaciones entre paréntesis de luna.
Por el Sureste el sol entraba con más intensidad, el palacio, aún bajo su influjo, describe su órbita sin llegar a salir del sistema solar. En la parte norte, la luz se tamizaba por las abundantes hojas de color cobre que aún quedaban en los árboles de esa zona y, el contraste de los matices dorados con el intenso azul del fondo, me pareció increíble.
Me encanto. Lo único que me faltó fue que el suelo no estuviese también teñido de azul oscuro para que, al proyectarse en él la luz recortada de los signos, quedar envuelta por sus formas, perder mi referencia con la Tierra y tener la sensación de flotar, inmersa en el insólito espacio.
La obra está montada, como un molde interno, dentro del palacio. Un pasillo por la zona externa refleja, a la vez que permite ver, el parque a través de las cristaleras. Al acceder al interior de la obra, el techo y las paredes se convierten en un singular universo lingüístico, en el que, a modo de estrellas, lucen constelaciones de puntos, comas y asteriscos, salpicados de interrogantes y exclamaciones entre paréntesis de luna.
Por el Sureste el sol entraba con más intensidad, el palacio, aún bajo su influjo, describe su órbita sin llegar a salir del sistema solar. En la parte norte, la luz se tamizaba por las abundantes hojas de color cobre que aún quedaban en los árboles de esa zona y, el contraste de los matices dorados con el intenso azul del fondo, me pareció increíble.
Me encanto. Lo único que me faltó fue que el suelo no estuviese también teñido de azul oscuro para que, al proyectarse en él la luz recortada de los signos, quedar envuelta por sus formas, perder mi referencia con la Tierra y tener la sensación de flotar, inmersa en el insólito espacio.
lunes, 2 de enero de 2012
La ciencia de la lavadora
Poco después de que la madre del catedrático se fuese a vivir a una residencia, para contribuir a sufragar los nada desdeñables gastos de esta, alquiló su casa a unas alumnas de su hijo. Al marcharse estas, y antes del inminente cambio de inquilinos, hubo que ocuparse de dejarlo todo de nuevo limpio y en orden. La Señora, que siempre acaba salpicada por todo tipo de marrones, de esos que el catedrático es un genio en distribuir, escarmentada tras experiencias similares y que normalmente sólo son una fuente de disgustos, decidió que ella no se iba a ocupar de las tareas que ese arreglo implicasen. Con la pobre excusa de que no sabía cómo funcionaba ese complicado modelo de lavadora (máquinas, que todo el mundo sabe, requieren conocimientos de física cuántica), al catedrático no le quedó más remedio que ir él a ponerla personalmente. La primera excursión tuvo lugar alrededor de las 11 de la mañana. Mientras su marido se ocupaba en esos menesteres la Señora se afanó en preparar la comida para agasajar a los invitados que esperaban al mediodía.
En esas estaban cuando llegaron los del teléfono para cambiarles el aparato, el router y el contrato. Cualquier tema relacionado con la electrónica y las comunicaciones es tarea del catedrático y es mejor que nadie se inmiscuya en ellos. Por ello, la Señora le llamó y este tuvo que abandonar la lavadora a su suerte mientras el técnico estaba en casa. Cuando al fin terminaron los de telefónica y, como suele ocurrir, les dejaron sin línea ni Internet, regresó a su primera tarea con la intención de tender la colada.
Unos minutos después, llamó al móvil a la Señora para explicarle que el complejo chisme aún no había terminado. No sólo eso, sino que el tambor hacía una cosa muy rara: se paraba y volvía a girar a intervalos. ¿Dónde se había visto una máquina que funcionase de forma tan extraña? Su esposa se escudó de nuevo en su excusa de no conocer los entresijos de aquel electrodoméstico. Armado de paciencia y sin resolver sus dudas, el catedrático continuó vigilando con celo la extraña mecánica.
A las 3 de la tarde el ciclo seguía y los invitados llegaron a casa. El entregado hijo no tuvo más remedio que abandonar su guardia para acudir a hacerle los honores al excelente menú preparado con tanta dedicación y esmero por la anfitriona. Comieron opíparamente e hicieron sobremesa de café, infusiones y tertulia. A las 7 de la tarde, tras despedirse los invitados, el catedrático abandonó el sofá para regresar a tender el higo de sábanas que debía de haber dentro del poco colaborador artilugio. Intentó persuadir a la Señora para recurrir a ella si tenía algún problema. Por desgracia, esta tenía que recoger la cocina, que estaba manga por hombro, por lo que le recomendó que, en ese caso, recurriese a su hermano o incluso a su madre.
![]() |
| Lavadora de 1930 ¿Sabría alguien usarla? |
Al llegar, comprobó aliviado que el tambor no parecía moverse. Hizo varias tentativas para abrirlo pero, el diabólico chisme, tras el tiempo transcurrido, le había tomado aprecio a su contenido por lo que se resistió entregárselo. El catedrático llamó a su madre. Esta le dijo que levantase la pestaña antes de tirar. Aunque ya lo había hecho, lo repitió con algo más de ímpetu, pero su brío no sirvió de nada. Por mucho que se esforzó en hacer las cosas como le explicaron, la terca máquina, continuó sin ceder a su fuerza y sus encantos. Se tiró al suelo para descubrir que, el truco del mecanismo, no consistía en levantar la pestaña y tirar sino que, antes, había que desplazarla hacia un lado. Gracias a esa sutil maniobra, conquistó, al fin, al reticente aparato.
Después de la aventura, irá una mujer a ocuparse de planchar las remojadas sábanas.
domingo, 1 de enero de 2012
Sabios consejos de "Lucky y el Gris"
Esta es la respuesta de mis tíos a mi felicitación por su 40 aniversario. Es tan bonita que se merecía un lugar especial y, leer sus consejos para empezar con ellos el nuevo año, me parece el más adecuado.

"Cuando leímos la entrada que nos facilitabas, nos quedamos suspendidos en el aire, nos emocionaron tus palabras, son de una ternura y un cariño que te agradecemos, nos proporcionaron una gran satisfacción. No obstante yo no me considero ejemplo de nada y quereros no requiere ningún esfuerzo.
Sobre un sustrato amoroso adecuado y con el que todos empezamos una relación querida, tu tía me ha enseñado a lo largo de nuestra convivencia, tres ideas que nos han servido como una fórmula infalible de felicidad.
La primera desprenderse de cualquier forma de egoísmo en nuestra relación de pareja.
La segunda ponerse siempre en el lugar del otro ante cualquier cuestión.
La tercera depositar la felicidad de uno en la felicidad del otro.
El resultado es mágico.
Como deducirás es vital que el sentimiento sea recíproco para que esto funcione.
Os queremos Grumpy y Dr. House:
Lucky Grijander Yolandina y el Gris
PS: Gracias Maestro por tu comentario, inmerecido."

"Cuando leímos la entrada que nos facilitabas, nos quedamos suspendidos en el aire, nos emocionaron tus palabras, son de una ternura y un cariño que te agradecemos, nos proporcionaron una gran satisfacción. No obstante yo no me considero ejemplo de nada y quereros no requiere ningún esfuerzo.
Sobre un sustrato amoroso adecuado y con el que todos empezamos una relación querida, tu tía me ha enseñado a lo largo de nuestra convivencia, tres ideas que nos han servido como una fórmula infalible de felicidad.
La primera desprenderse de cualquier forma de egoísmo en nuestra relación de pareja.
La segunda ponerse siempre en el lugar del otro ante cualquier cuestión.
La tercera depositar la felicidad de uno en la felicidad del otro.
El resultado es mágico.
Como deducirás es vital que el sentimiento sea recíproco para que esto funcione.
Os queremos Grumpy y Dr. House:
Lucky Grijander Yolandina y el Gris
PS: Gracias Maestro por tu comentario, inmerecido."
Happy New Year!
El ajado tomo del Año Viejo
ha cerrado sus cubiertas,
y cobija en su interior
los recuerdos imborrables
de estos últimos doce meses.
Las hojas relucientes de un nuevo libro,
abierto sobre la mesa del tiempo,
aguardan inquietas a ser escritas.
Sueñan con las letras que se engarzarán en ellas,
y grabarán cada día,
un sinfín de líneas hechas
con ilusiones cumplidas
¡Feliz 2012!
un sinfín de líneas hechas
con ilusiones cumplidas
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