miércoles, 11 de enero de 2012

Los muestrarios de Augusto Figueroa

No hay mejor lugar para acabar como un niño con zapatos nuevos que la C/ Augusto Figueroa, en Chueca. Además de los muestrarios (con un 30-40% de descuento en plena temporada) también disponen de números, aunque no resultan tan económicos. En rebajas, tanto unos como otros marcan precios mínimos. Hay que escoger entre todas las tiendas o se echa encima la hora del cierre y aún no se ha pasado de la mitad de la calle.

El pasado verano, cuando una chica inglesa, encantadora, que había sido mi paciente mientras vivió aquí, vino de visita a Madrid junto con sus amigas, les hice de cicerone y las llevé a pasear por la zona. Comimos en Divina la Cocina y a lo largo de la tarde de una caluroso día de Agosto, nos dedicamos a probarnos zapatos como posesas. Ahí comprobamos que las compras son una buena terapia para combatir los efectos cansinos del sol. Sin sentir ningún tipo de agotamiento, al menos hasta las 20:30, hora en la que cerraban las tiendas y nos quedamos sin aliciente para resistir el bajón, recorrimos todos y cada uno de los comercios que encontramos a nuestro paso. En lo que se refiere a zapatos, un resumen de mis lugares favoritos, según se baja desde Hortaleza hacia Barquillo, sería el siguiente:

•  Zapatería Pirámide: Hortaleza, 62 (esquina a Augusto Figueroa, con entrada por ambas calles): Muchos, muchísimos zapatos, con estanterías en las paredes y en el centro de la sala y surtido de hombre y mujer. Hay ofertas, absolutamente tiradas de precio, de 2x1. Muchos modelos muy cómodos, con diseños para todos los días con algún detalle. Las 3 Bs por excelencia: bueno, bonito y barato.

• Rue San Honoré- Augusto Figueroa, 21. Fachada inconfundible: muy clásica, modernista y pintada de un precioso tono rojo. Cuentan con el muestrario de Guess (alucinante) y de Audley (comodísimos, originales y con estilo, pese a que muchas veces parecen ser conceptos reñidos). Los restos de temporadas anteriores están siempre rebajadísimos. Son, además, encantadores y atentos, sin agobiar. Tienen otra tienda en Hortaleza 66, Novo San Honoré, casi, casi, según se dobla la esquina.
• Enfrente, en el nº 14, está Ámbar. Pertenece a los mismos dueños que St Honoré pero las marcas son diferentes. Tampoco conviene perdérsela. 

• Un poco más abajo, en el nº 18, Muestrario Mallorca, con un millón de zapatos por todas partes entre los que es difícil no encontrar ninguno que encaje con lo que se quiere, y a un precio mucho más que razonable. Entre sus marcas estrella: Pedro Miralles. 

• Lesac- Augusto Figueroa, 23. Zapatos y bolsos muy bonitos. También algo de ropa con un toque Hippijo.

• VIME- Augusto Figueroa, 31. Mi favorita junto con Rue St. Honoré. Entre otros, tienen el muestrario de Chie Mihara que son zapatos muy originales y supercómodos: tacón medio, con buen apoyo y horma amplia. Las botas son siempre preciosas, posiblemente de las más bonitas que se encuentren en Madrid.

• Barrats Outlet- Augusto Figueroa, 20. Sus botas no pesan nada. Tengo unas forradas de pelo, tremendamente calentitas, que además son comodísimas.

• Unisa- Augusto Figueroa, 35. Zapatos clásicos para todos los días. No me apasionan, creo que les falta algo, pero es indiscutible que resultan prácticos y discretos. 

Otra de las tiendas de zapatos que no me pierdo de la zona, aunque no corresponde a la categoría de muestrario ni está en Augusto Figueroa es "My Room" en la C/ Campoamor. Las ventajas sobre la competencia cercana es que tiene muy buen género, de buen diseño, a muy buenos precios. Tienen también algunas chaquetas de cuero que son una auténtica maravilla.

martes, 10 de enero de 2012

Entre Alonso Martinez y Chueca

Chueca es otro de los barrios donde conseguir ropa, complementos y zapatos de buena calidad y diseño. Me gusta pasear desde Alonso Martinez hacia la Plaza del Rey mientras me entretengo en mis tiendas favoritas.

En la plaza de Santa Bárbara hay un kiosko con libros de segunda mano que ojeo de vez en cuando, en función de mis planes del día. Una no sabe qué puede encontrarse y pierde fácilmente la noción del tiempo mientras curiosea los ejemplares.

Suelo coger la C/ Orellana. Allí está Cacao Sampaka donde me detengo a comprar cacao en polvo, tabletas de chocolate de Xoconusco y la Joya y Oporto LBV de Noval (uno de mis favoritos).

La esquina con Campoamor (foto) la conforma el edificio decorado con la original obra "Todo es Felicidá" de  Jack Babiloni  (magnífico concursante del programa de la 2 "Saber y Ganar") que, con su fondo blanco y sus dibujos de trazos en cuatro sencillos colores, transmite alegría y ganas de disfrutar la vida. En él está el la Boutique de Julio Reis que dispone de un amplio surtido de ropa clásica con diseño y de vestidos de fiesta. Es amplia, da gusto mirar sus ordenados percheros sin estrecheces ni agobios. Tienen muy buenas rebajas.

De ahí bajo por la C/ Campoamor hacia Barquillo. Lo primero es una tienda outlet, Jepa, con ropa algo más moderna que en Julio Reis. Entre sus marcas: Kenzo, Moschino, Dolce y Gabanna. Tienen sección de hombre y mujer.

En el nº5 está la zapatería "My Room", elegante, bonita y acogedora. Zapatos escogidos con gusto, preciosas botas, de piel de buena calidad, preocupados por la comodidad y a precios razonables. Tienen también un pequeño surtido de bisutería art decó muy interesante.

En el nº 3 se encuentra "Maldita Vanidad" una tienda diminuta pero cuya dueña, además de guapísima, es encantadora. Tanto la decoración como la selección de ropa es en su mayoría parisina, de líneas cómodas, buena caída, tejidos sueltos y favorecedores con algunos complementos y bisutería a tono.

De ahí me gusta seguir por la C/ Barquillo donde hago parada obligada en Kassen Zapata, tienda de complementos con bolsos, tocados (que diseñan y realizan ellos), bufandas, pañuelos, gorros y alguna prenda de ropa ocasional. Es el único sitio que conozco en Madrid donde venden las increíbles bufandas de Sophie Digard (foto). Sus propietarios escogen todo con mucho gusto y son muy atentos y cariñosos.

De ahí subo por la C/ San Marcos hasta la C/ Colmenares, en cuya esquina está el Restaurante de Divina la Cocina. Al lado, en el nº 13, está "Alvacío" una combinación de restaurante, comidas preparadas "al vacío" y tienda gourmet donde además imparten cursos de cocina. Según House tienen los mejores callos de todo Madrid.

En el nº 11 está otra de mis paradas obligatorias. Se trata de "Showroom" tienda outlet y de muestrario de Maliparmi, Day Birger et Mikelsen y muchas más que no recuerdo. Vestidos, faldas, vaqueros italianos, foulards, bolsos, algunos zapatos, punto de cashmere y seda, prendas de piel, ligeras y calentitas, abrigos y chaquetas. Tienen una pieza de cada modelo con grandes descuentos y con rebajas al final de temporada de hasta el 80% (ni en Zara se consiguen cosas más baratas y la calidad está a años luz).

En dirección a la Plaza de Chueca, por la  C/ Libertad 3 está Lovel, la tienda de maquillaje de Kryolan con correctores de todos los tonos, brochas y lápices a precios tirados.

La calle Augusto Figueroa se merece un post para ella sola con un recorrido por sus zapaterías. Imprescindibles VIME y San Honoré, aunque no hay que perderse el resto.

En la misma plaza de Chueca está el "L'habilleur" (actualización 2016: el nombre ha cambiado y ahora es "Barei" y cuenta con página web), en la esquina con Gravina. Es una tienda preciosa, con escaparates de madera (foto). Sin rebajas puede resultar algo cara pero, con descuentos, conviene echar un vistazo para buscar algo elegante y diferente, tanto para hombre como para mujer. En el sótano tienen prendas de estilo más sport, con prendas de punto que parecen deshacerse en la mano de puro suaves.

Al lado, en la C/ Gravina, está la tienda Outlet de Jepa. Es un buen lugar donde pararse a investigar. En el nº 25, más cerca de Barquillo, está el pequeño taller de "Arquitectura Humana", donde puedes escoger la tela y el modelo. Os dejo el enlace a su página web (tienen venta por Internet).

lunes, 9 de enero de 2012

"El Paraguas"


El Restaurante "El Paraguas" se situa en el nº 16 de la C/ Jorge Juan del Barrio de Salamanca de  Madrid (Tfno: 91 431 58 40). Es un restaurante asturiano en el que las recetas tradicionales de esa región son elaboradas a la perfección. La carta es amplísima: entradas con oricios, croquetas, zamburiñas, rollitos de carabineros, ensaladas entre las que se incluye la de bogavante, platos de verduras, variedades de arroces (para compartir), guisos que van desde las clásicas fabes a las suaves alcachofas con almejas, carnes como el tartar bravo vuelta y vuelta, el cochinillo confitado y el contundente rabo de toro y por supuesto, pescados, con el típico pixín al que le dan el punto justo de consistencia y jugosidad.

La entrada está decorada a modo de bodegón con fuentes de productos frescos y cazuelas colgadas de la barandilla de una escalera de madera. Si se baja, hay una barra en la que esperar mientras preparan la mesa. En nuestro caso, tardaron tan poco, que ni siquiera llegaron a ponernos una cerveza. Subimos y nos la tomamos cómodamente sentados, en las amplias habitaciones dispuestas de comedores. Los techos altos y los balcones a la calle contribuyen a crear un ambiente acogedor y luminoso. Los tonos crema de las paredes adornadas con sencillas molduras, la amplitud de la sala y de las mesas, van acorde con la ubicación señorial del local.


El servicio fue impecable en cada momento. No se demoraron en tomar nota como en otros sitios que se olvidan del comensal durante casi media hora, nos aconsejaron en lo que les preguntamos y también nos ayudaron a la elección del vino según nuestros gustos. Nos sugirieron un Malleoulus 2008 (Ribera del Duero) de bodegas Emilio Moro, tan bueno que tendremos que hacernos con algunas botellas para casa.




Los entrantes nos los trajeron directamente servidos en dos platos para compartir. Pedimos las zamburiñas gratinadas (la foto es de media ración, el fondo es sal verde para la presentación). Además de bonitas, estaban de muerte: suaves, cremosas. Una auténtica delicia. También nos repartieron los rollitos de carabineros, que son una versión mejorada de los rollitos asiáticos, con un poco de salsa de marisco de esas que no se perdonan, aunque no quede muy elegante lo de mojar pan.
En los segundos yo me decanté por las alcachofas guisadas con almejas y House se fue al Pixin a la Asturiana. El rape es su pescado favorito, y este reunía todos los requisitos: carne blanda, fresca y firme con una salsa ligera que no destacaba sobre el sabor del pescado ni lo convertía en algo pesado o indigesto. Mis alcachofas también estaban estupendas, todo corazón, sin incómodas fibras, y la almejas eran grandes y muy sabrosas. Aún así, me inclino por el pixin, que era realmente excelente.

Estaba todo tan bueno que  nos pareció un crimen irnos de allí sin probar los postres. ¡Ya cabría por algún hueco! Nos comentaron que la tarta fina de manzana goza de mucho éxito, aunque la guardaremos  para otra ocasión. House se decidió por las torrijas con crema de canela. El pan se deshacía en la boca, que no en el plato, y estaban cubiertas por una fina costra un poco tostada-caramelizada de azúcar con canela sobre un fondo de natillas. La canela no predominaba sobre el resto de los sabores y, eso, pese a la suavidad de las torrijas.


A mí me habían llamado las natillas con merengue tostado (foto). La crema tenía la consistencia perfecta y el merengue era muy ligero y sin exceso de dulzor. Estaban aún más ricas de lo que uno se imagina por la foto.

Junto con los cafés unas tejas finísimas, casi una red de caramelo tostado con láminas de almendra, tan crujientes y delicadas que se partían al tocarlas. Deliciosas.

En resumen, da gusto salir a comer y hacer eso, comer de verdad, y no degustar un precioso tentempié en dosis perceptible para extasiar a  las papilas gustativas pero insuficiente para calmar el centro del apetito hipotalámico. La presentación de los platos estaba tan cuidada como su elaboración y la atención y el dinamismo del servicio, intachable.  Repetiremos.





viernes, 6 de enero de 2012

Los Reyes en versión poética


TRES VIAJEROS PERDIDOS

La arena borra las huellas
de tres viajeros perdidos.
Se eleva en oscuras dunas,
para ocultar del camino,
la sombra escarchada
de un reducido vergel.
Exhaustos, desfallecidos,
sin dejarse vencer, luchan
por conquistar las colinas.
Caen rendidos en su cima,
al ceder el desierto bajo sus pies.

El hielo horada las grietas,
rompe la noche en chasquidos
de la roca al estallar.
Un nómada, al despertar,
descubre sobre el frío suelo
los cuerpos desvanecidos
de tres viajeros perdidos.
Tras humedecer sus labios
les arropa con sus mantos
y los instala en su lecho.
Los Reyes descansan,
y sueñan,
con hallar su guía,
entre las estrellas.

Un rayo de luz brillante
deslumbra en el horizonte.
¡Deprisa, deprisa!, exclaman,
ante la estela que huye.
Montados en sus camellos
galoparán en el viento
en persecución de un sueño:
cumplir su fugaz destino,
tras alcanzar el lucero,
que  sobre el cielo lo ha escrito.

Los tres viajeros perdidos,
honran,
en su eterna memoria,
el recuerdo gentil del nómada.
En homenaje, reparten,
presentes, a su linaje. 

NÓMADAS


La estrella de Oriente se ocultó entre las nubes de la Vía Láctea. Los tres Reyes Magos siguieron el camino de las dunas sin advertir cómo la traicionera arena se deslizaba tras sus pasos y borraba sus huellas. Perdidos, caminaron en círculos hasta llegar a un pequeño oasis. Exhaustos, se derrumbaron sin fuerzas entre sus palmeras.

A orillas del agua, la brisa hacía ondular la tela de una tienda. En su interior descansaba una tribu nómada que acogió a los fatigados sabios. Tras un breve reposo, la estrella se asomó por el lejano horizonte. Los tres viajeros la contemplaron desolados. ¡No llegarían a tiempo!

Los gentiles nómadas les montaron en sus camellos de viento que volaron sobre el desierto hasta alcanzar la estela del astro.

Año tras año, a través de los siglos, como muestra de su eterno agradecimiento, los Reyes honran con regalos a sus descendientes.

jueves, 5 de enero de 2012

A sus pies


 Una vez vestido el cuerpo, es importante buscar un buen calzado a tono con la indumentaria, para no estropear el efecto. Unos zapatos cochambrosos dan al traste con cualquier vestido elegante. Conviene que no destrocen los pies, aunque hay zapatos "que no están hechos para caminar" sino que son un mero adorno en cuyo caso su lucimiento viene limitado por unas reglas de uso: ser transportada en automóvil de puerta a puerta (no suelen ser aptos tampoco para conducir), soportar de pie el tiempo de saludos, sentarse en el lugar del evento para el que se hayan escogido (es de pésima educación descalzarse aunque se crea que nadie se dará cuenta), volver a apoyarse en ellos para despedirse y regresar a casa del mismo modo en el que se salió de ella.

Dentro del Barrio de Salamanca hay una serie de zapaterías de quitar el hipo y perder el sentido, tanto por sus modelos como por sus precios. En algunos casos hay que tomárselas como un museo: se va simplemente a visitar las obras de arte allí exhibidas. Os pongo el enlace con sus respectivas páginas web (si la tienen) para que podáis ver algunos de sus ejemplares (aunque, al igual que los cuadros, ganan con el directo).

Uno de esos templos del diseño es "If" en la C/ Jorge Juan, 20. Es diminuta y el acceso no es fácil si una va calzada con una de sus joyas, ya que hay que bajar por una escalera según se atraviesa la puerta. Pese a su reducido escaparate, gracias a las muestras expuestas en su vitrina, no pasa desapercibida para casi ninguna fémina. Una vez en el piso de abajo, el estilo rezuma por los salones y botas a la venta. En rebajas "alguno" de ellos puede llegar a ser asequible, o al menos encontrarse dentro de los límites de la tarjeta de crédito.

También en Jorge Juan está "M", calzado de diseño español. Tienen otra tienda en la esquina de General Pardiñas con D. Ramón de la Cruz. En este caso una puede salir con una caja (o dos) de preciosos escarpines. La tienda tiene varios niveles lo que le confiere una sensación de privacidad y cierta exclusividad. La de General Pardiñas tiene dos salas y, en la de dentro consigue reproducir la impresión de intimidad de su hermana. Ambas da gusto recorrerlas.

En la esquina del callejón de Jorge Juan hay una tienda de zapatos y prendas de cuero, ante y mutón que se pueden encargar a gusto del cliente. Los zapatos son algo sosos pero las chaquetas y complementos son realmente muy bonitos.

En Serrano, 36, al lado de Max Mara y casi esquina con Goya se encuentra Ferragamo. Sus descuentos del 40% en rebajas permiten concederse un capricho ocasional. Suelen ser bastante cómodos, tienen medias tallas y se mantienen como nuevos durante mucho, mucho tiempo. Clásicos y elegantes, nunca pasarán de moda.

A la misma altura, en Claudio Coello, 38 está Seraphita con un surtido de modelos, marcas y precios que oscilan desde los muy asequibles hasta niveles de "tener que pensárselo" (sin llegar a descartarlo por completo).

Lurueña, en Serrano 54, tienen mucha variedad de marcas y también diseño propio más económico. Tienen un outlet en Orense con ofertas estupendas.

En Lagasca 67, Rimini, también tiene cosas atractivas y bien de precio. Merece la pena echarle un vistazo a la ropa que venden.

Por supuesto hay otras muchas zapaterías, sólo he hecho una selección de mis favoritas. En Serrano, 50, a través de una entrada de carruajes se accede a Manolo Blahnik, favoritos en "Sexo en NY" y que decoran con frecuencia los pies de nuestra princesa y las infantas (no por nada uno de los socios es el mismísimo Marichalar). No muy lejos está Jimmy Choo (Ortega y Gasset, 15) , Tod`s (Ortega y Gasset, 17) y Lamarca en el nº 19, una pequeña tienda que merece la pena ojear. Sólo hay que cruzar la calle para entrar en Hermes (y desmayarse directamente al ver lo que pretenden cobrarle a una por un bolso o unas alpargatas). Los bolsos de Louis Vuitton nos saludan desde su galería en la esquina con Claudio Coello. En el mismo Corte Inglés de Serrano, la sección zapatos es de las mejores de todos los Corte Inglés (con la posible excepción de La Castellana que presenta el inconveniente de, al disponer de más espacio, tenerlos distribuidos entre las diferentes plantas)

miércoles, 4 de enero de 2012

De tiendas por el Bº de Salamanca

En época de rebajas es bueno tener una guía de tiendas donde conseguir fondos de armario de calidad, clásicos y originales a un tiempo, bien cortados y beneficiarse de los precios reducidos de esta época. He decidido, para empezar, elaborar una pequeña lista de algunas de mis tiendas favoritas del barrio de Salamanca.

1. Divina: En la Calle Jorge Juan, 28 (foto). Boutique amplia, con percheros a los lados en los que me pierdo. Siempre son de trato encantador y Bea goza de una memoria prodigiosa para los nombres de las clientes. Tienen ropa, básicamente de firmas italianas, de estilos variados, más fashion o más clásica aunque dentro de las últimas tendencias, nunca de estilo aburrido o abuela, y siempre escogida con muy buen gusto y que resulta ser muy ponible. Las seleccionadas prendas de piel y cuero, sin ser cantosas (nada en la tienda lo es), llaman la atención. Las prendas de abrigo, además de cumplir su función, se salen de lo convencional: los anoraks tienen más estilo, los abrigos suelen ser cortos, entallados o con algún detalle y las chaquetas son muy combinables. Los vestidos de fiesta son muy lucidos, con caídas muy favorecedoras, nada de ir a una boda vestida de Sissi emperatriz, sino con algo que realce a la persona y no se vea más el traje que a esta. Entre sus marcas: Divina, Altramoda, Liu-Jo, Fairly, Denny Rose entre otras. Además, los restos de temporadas anteriores suelen tener un 50% de descuento y es fácil encontrar algo que "venga bien". En mi caso es casi imposible que salga de allí con las manos vacías.

2. Kálamo: En Nuñez de Balboa, 49. Con marcas que no se encuentran en otras sitios y a precios más que razonables. No hace falta comprar en Mango y Zara e ir como todo el mundo para vestirse por poco dinero, tanto de diario como de fiesta. Es la única tienda en Madrid donde encuentro los originales y elegantes vestidos de Palatino, que aunque sean lo más caro que tienen en toda la tienda, en rebajas son más que asequibles (me han mandado un mensaje para decirme que han sacado modelos en liquidación). Tienen además bolsos de piel que dan muy buen resultado, a buen precio desde el principio y aún mejores descuentos. Además hay gorros, bufandas y bisutería bien hecha, moderna y original. Sus descuentos son buenísimos y el trato encantador.

3.  Lagasca, 27: Es su nombre y su dirección. Tienda outlet, que por fuera no parece que vaya a contener en su interior semejantes hallazgos, tanto para hombre como para mujer. Muestrarios de Moschino, Valentino, Missoni, Versace, Plein Sud, Patricia Pepe, Just for you. Hay mucho donde mirar, desde vaqueros a vestidos de boda, pasando por líneas pret-a-porter y abrigos. En rebajas tiran la casa por la ventana y derriban, sus ya de por si, buenos precios.

4.Marella: En Claudio Coello, 54. Es la marca de línea más juvenil y más barata de Max Mara. Los abrigos son tan espectaculares como en esta aunque a precios más razonables. Los pantalones y faldas tienen muy buen corte, los vestidos tanto de diario como de vestir, además de preciosos son de los que se encajan bien al cuerpo y resultan cómodos, las camisetas tienen diseños que realzan el torso.

5. Max Mara: En Serrano, 38. La tienda es preciosa, con sus tres plantas, luminosa, tranquila. La ropa tiene una calidad excepcional y los abrigos son como para infartarse: ligerísimos y envolventes de cashmere, de alpaca, con líneas limpias. El punto es fabuloso. Los precios están acorde a la calidad en época normal pero en rebajas merece la pena ir a escoger algo. Trato personal para cada cliente con dependiente que te acompaña si necesitas por toda la tienda pero sin agobiar. Yo siempre busco a Yolanda, que además de tener gusto es sincera y, si algo no te queda bien, te lo dice.

6. Il Griffone: En Lagasca, 62. Ropa y complementos vintage con renovaciones frecuentes. El stock depende de lo que les entre. Merece la pena ir en cualquier época no sólo por esto sino porque los precios son siempre buenos y con excelentes descuentos.