domingo, 7 de julio de 2013

La tarta de cumpleaños

Emma se levantó muy temprano, cuando aún no había amanecido. No le supuso ningún esfuerzo, al abrir los ojos había recordado que era su cumpleaños e, inmediatamente, se le había pasado el sueño. ¿Qué hacer hasta que los demás se levantasen? No podía despertar a su hermana, era una dormilona y no le solía gustar. Además debía procurar no hacer ruido, y Lucía no era precisamente silenciosa. ¿Leer? Se sentía demasiado emocionada para concentrarse en un libro. Pensó un poco más y se le ocurrió una idea genial: ¿y si preparaba ella misma su tarta de cumpleaños para celebrarlo en el desayuno? Sería igual que la mañana de Reyes.

Ni corta ni perezosa bajó a la cocina. Tuvo la precaución de cerrar la puerta. Los dormitorios estaban en el piso de arriba y así evitaría que nadie la oyese trajinar. ¡Qué sorpresa se iban a llevar! A Emma le brillaron los ojos al imaginar sus caras.

¿Qué tarta escoger? Con tanto calor mejor una sin horno. Además no quería desobedecer a mamá que no le permitía encenderlo sin su supervisión. ¿Y si se quemaba y estropeaba el día? ¿Cuál entonces? ¿Qué hacer que les gustase a todos? Se decidió por una de las favoritas, la de crema de chocolate. No sólo era fácil, sino que incluso había ayudado a mamá a prepararla. Antes debía comprobar que disponía de todos los ingredientes. Miró en la despensa: sobres de cuajada, chocolate de repostería, galletas Oreo y una botella de leche evaporada. No faltaba nada.

Lo primero era triturar las cookies para la base. Vació el paquete en la Thermomix y le dio al botón de velocidad máxima. ¡Qué máquina más escandalosa! La paró casi al instante por miedo a alertar a toda la casa, vecinos incluidos. Las galletas se habían convertido en una masa que apretó con las dedos sobre el fondo de un molde. Lo metió en el arcón congelador para que se asentase rápidamente. Sólo quedaba la crema. No sería difícil, mamá decía que era cuestión de seguir las instrucciones del paquete. ¿Cuánto eran 100 ml? ¿Un vaso? ¿Cómo averiguarlo? Se fijó en la botella de leche, 500 ml, entonces usaría dos sobres para conseguir una consistencia firme. Mezcló la leche con los polvos y lo puso a calentar en el robot que, de paso, también se ocupaba de removerlo. Partió el chocolate en trocitos y se lo añadió. Esperó a que se deshiciese sin dejar de observarlo. ¡Qué bien olía!

Sacó la base, el frío la había endurecido, aunque no sabía si lo suficiente. Tendría que arriesgarse. Vertió la crema con cuidado por encima. Sin problemas. La guardó en la nevera, allí terminaría de consolidar. ¿Qué hacer ahora? (era una niña y por lo tanto no pensó en recoger las pruebas del milagro). Una película en el salón le pareció un buen plan.

Apenas se sentó en el sillón la chiquilla se quedó profundamente dormida. Se despertó desorientada, miró a su alrededor y le pareció ver la cabeza de su hermana Lucía asomarse por la puerta. Se levantó y fue hacia allí. No había nadie. Oyó la canción de cumpleaños feliz, cantada a coro por toda su familia. ¿Estarían celebrando el cumpleaños sin ella? La canción sonaba cada vez más fuerte, venía de la cocina y se acercaba. Emma vio el reflejo de las velas encendidas en la pared y a su hermana girar con cuidado el recodo del pasillo mientras sostenía su tarta en las manos. La seguían todos los demás, incluso los abuelos. Sin parar de cantar, hicieron un corro alrededor de las niñas y Emma cerró los ojos, pidió un deseo y sopló las velas.

sábado, 6 de julio de 2013

Sabiduría vital

Mi ignorancia en lo que se refiere a sabiduría vital no me permite dar lecciones, así que he recurrido a fuentes más fiables para rellenar mis lagunas.  Las siguientes citas están extraídas, y traducidas, de los artículos de Brainpickings. En una de ellas, que no figura en esta selección, defendían que la verdadera sabiduría no consiste en leer y asumir los pensamientos de otros sino en reflexionar hasta crear una filosofía vital propia. No sé si el que propuso semejante plan tenía una confianza ciega en el buen juicio de la humanidad pero, personalmente, creo que adoptar y adaptar las buenas ideas de otros no sólo ahorra trabajo sino que al ir sobre seguro también rinde mejores resultados. Como dice un amigo mío "pensar es una buena idea", aunque antes conviene fundar las bases para hacerlo. No sirve cualquier ocurrencia para sentar cátedra, al parecer sí para escribirla en un blog, valga esta introducción a modo de ejemplo. A continuación van las frases con sus autores y entenderéis mejor mi postura: 

"Si descubres que un determinado aspecto de la sociedad es malo y pretendes mejorarlo el mejor modo de lograrlo es mejorar a la gente. Para ello sólo hay una buena manera de comenzar: mejorar uno mismo." (Tolstoi)

"La verdadera sabiduría no consiste en conocerlo todo sino en distinguir lo que es imprescindible saber en la vida, de lo que es menos necesario y de aquello que es superfluo. Entre lo imprescindible estaría el conocimiento de cómo vivir bien, es decir, cómo producir el menor mal y el máximo bien en la vida de cada uno." (Jean Jaques Rousseau)

"Todo el mundo tiene un único propósito: encontrar la perfección en el bien. Por lo tanto sólo sería preciso el conocimiento de aquello que nos conduce hasta ello." (Tolstoi)

"Sólo hay una sabiduría verdadera: la que nos ayuda a ser libres. Cualquier otro tipo es pura diversión." (Vishnu Purana)

"El conocimiento más importante es aquel que te guía en el camino de tu vida." (Seneca)

"Un erudito conoce muchos libros; una persona bien educada tiene conocimiento y habilidades; un ilustrado comprende el sentido y el propósito de su vida."  (Tolstoi) 

"El conocimiento es ilimitado. Por lo tanto la diferencia entre los que saben mucho y los que saben muy poco es minúscula." (Tolstoi)

"Lo importante no es la cantidad de conocimiento sino su calidad. Se pueden conocer muchas cosas sin saber cual es la más importante.
Hay dos tipos de ignorancia, la ignorancia innata y la ignorancia de los denominados sabios, eruditos que no viven en realidad y desprecian las cosas y la gente sencilla." (Blaise Pascal)

"La ignorancia en sí no es vergonzosa ni dañina. Nadie puede conocerlo todo, pero pretender saber lo que en realidad no se sabe es tanto vergonzoso como dañino." (Tolstoi)

"El camino a la verdadera sabiduría no pasa por una pradera de flores. Para encontrarla hay que escalar escarpadas montañas." (Josh Ruskin)

"Cuando más se aprende es cuando se disfruta tanto de lo que se está haciendo que no se es consciente del transcurso del tiempo" Albert Einstein.

¿Cuál es vuestra favorita? Personalmente me decanto por la primera y la última. House por la antepenúltima y amigademadre coincide conmigo en la de Einstein. 

viernes, 5 de julio de 2013

Ensaladas variadas

En la granja nunca faltaba una fuente de ensalada en la comida. A veces ésta sólo consistía en la lechuga recién lavada, dulce y crujiente, aliñada con el excelente aceite de Canena, un chorrito de vinagre y la sal. Tampoco necesitaba más. En verano siempre llevaba trozos de fresco y delicioso pepino. En ocasiones el pepino estaba cortado en tiras y servido en un platillo con una cucharada de miel, muy ligera, al lado. Esa combinación era fantástica (creo que posiblemente sea la única forma en la que me gusta la miel). La ensalada era lo primero que salía de la cocina y, para esa hora, estábamos todos tan hambrientos que dábamos buena cuenta de ella.

En el chalet de mis abuelos paternos era mi orgulloso abuelo el encargado de cultivar sus propios tomates y disfrutaba inmensamente con sus labores de horticultor. La cena de los niños solía consistir en una ensalada de aquellos tomates con una tortilla francesa. Aún puedo olerlos. Han pasado muchos años pero todavía considero que el mejor acompañamiento de esa sencilla tortilla, a la que nunca le pongo sal porque le cambia el sabor, es un tomate cortado por la mitad y, éste sí, espolvoreado con un poquito de sal.

ENSALADAS VARIADAS (con mi moderación característica he limitado el número de versiones a escoger a 16)

1. ENSALADA CANENERA DE NARANJA, CEBOLLETA, ACEITUNAS NEGRAS Y HUEVO DURO aderezada con aceite oliva y sal (para convertirla en algo especial sólo hay que añadirle unas lonchas de bacalao ahumado).

2. ENSALADA DE LECHUGA y NARANJA, con aliño de CACAHUETES FRITOS CON MIEL, simplemente majados con zumo de naranja y un chorrito de salsa de soja (esta misma ensalada se puede hacer con judías verdes en sustitución de la lechuga).

3. ENSALADA DE LENTEJAS CON ESCABECHE y PIMIENTO ROJO ASADO con aliño de vinagre de módena, aceite de oliva y sal.

4.  ENSALADA DE LENTEJAS CON NARANJA
Ingredientes: 
1 bote de lentejas cocidas; 2 naranjas; 1 pimiento verde o rojo; 1 cebolla; 1 tomate; 3 cucharaditas de aceite de oliva, vinagre, sal y 1 cucharadita de mostaza de Dijon.
Preparación: 
Picar fino el pimiento, el tomate y la cebolla. 
Pelar la naranja y separar los gajos. 
Mezclar las lentejas con las verduras y aliña con una vinagreta hecha con un poco de aceite, vinagre y mostaza. 
Decorar colocando los gajos de naranja alrededor de las lentejas.

5. ENSALADA CAPRESE 
Esta ensalada es un clásico en los restaurante italianos y no puede ser más sencilla. Tan sólo lleva unos buenos tomates cortados en rodajas, una pieza de Mozarella de la de verdad (también queda excelente con la Burrata) y un aliño hecho con una vinagreta de aceite de oliva virgen extra con vinagre balsámico. Espolvorear con albahaca picada y unas escamas de sal.

6. ENSALADA DE TOMATES ROJOS PELADOS, PIMIENTO ROJO, ESCABECHE, HUEVOS DE CODORNIZ Y ACEITUNAS NEGRAS. Aliñar con un buen aceite de oliva, vinagre de Módena y sal al gusto.

7.  ENSALADA DE ESPINACAS y FRUTOS SECOS CON ALIÑO DE MIEL
Ingredientes:
1 bolsa de hojas de espinaca frescas; nueces peladas y pasas; 1 cucharada de miel; aceite de oliva, sal y vinagre.
Preparación:
Lavar las espinacas y colocarlas en una fuente junto con las nueces peladas y las pasas.
Hacer una vinagreta con el aceite, la sal, el vinagre y una cucharada de miel y aliñar con ella las espinacas.
Truco: Calentar muy ligeramente la vinagreta en el microondas antes de verterla sobre las espinacas.

8. ENSALADA DE PECHUGA DE PATO AHUMADA CON ALIÑO DE TRUFA Y LAVANDA
Ingredientes:
250 gr pechuga pato ahumada en lonchas finas. 100 gr lechuga mixta. 100 gr rúcola. Alcaparras.
Aliño: 1 yema huevo peq. 100 ml aceite oliva. 2 cuch aceite trufa. 2 cuch vingagre balsámico lavanda. 1 cuch aceite nuez. 1 cucharadita mostaza provenzal. 2 cuch soperas agua. Una pizca azúcar glas. Sal y pimienta.
Elaboración:
Mezclar las hojas y aliñarlas con la mezcla de aceite, vinagre, mostaza y huevo.
Colocar por encima la pechuga de pato y salpicar con las alcaparras.

9. ENSALADA DE BROTES VERDES, FOIE Y MANGO con vinagreta de Módena con miel.
Esta ensalada es una de las favoritas en casa de mi madre. El contraste del dulce mango con el foie logra potenciar los sabores de ambos, y las hojas le dan el toque de frescura y ligereza.
Ingredientes
1 bolsa de canónigos, berros, rúcola o una mezcla de todos ellos.
Un par de mangos pelados y cortados en trozos.
1 lata de foie de verdad, de oca o de pato.
Aceite, vinagre balsámico o de Módena, sal y 1 cucharada de miel.
Elaboración
Preparar el aliño mezclando el vinagre de Módena con la miel, un poco de sal e incorporar poco a poco el aceite de oliva virgen extra.
Poner las hojas en el fondo de una fuente y aliñarlas con la mezcla anterior para que se liguen (conviene servir al momento para que la hortaliza no se quede lamiosa)
Repartir por encima los trozos de mango y el foie y servir. 

10. ENSALADA ROJA con fresas, gambas, salmón y queso fresco
Ingredientes: 
200 gr de fresas; 2 endivias; salmón ahumado; 150 gr de gambas o langostinos cocidos; 150 gr de queso fresco; alcaparras; 2 cucharaditas de miel; aceite de oliva, sal y vinagre de Módena.
Preparación: 
Limpiar y trocear las fresas y las endibias y poner en una fuente. Pelar y trocear los langostinos o las gambas y colocar por encima. Añadir el queso y el salmón troceado.
Vinagreta:
Batir el aceite, vinagre y sal con las dos cucharaditas de miel y añadir.
Truco:
Sustituir el queso fresco por queso de cabra.

11. TOMATES RELLENOS DE PALMITO
Ingredientes:
4 palmitos. 8 espárragos verdes. 4 cucharadas de arroz cocido. 4 tomates. 12 alcaparras, 4 cucharadas de aceite, 2 cucharadas de vinagre jerez, sal y pimienta.
Preparación: 
Cortar la tapa superior de los tomates, vacíarlos con la ayuda de una cucharilla parisina y escurrirlos boca abajo.
Trocear los palmitos y los espárragos.
Mezclar a partes iguales el arroz y la carne de los tomates.
Hacer la vinagreta y aliñar con ella el arroz.
Rellenar los tomates con la mezcla y adornarlos con las alcaparras.

12. ROLLITOS DE PALMITO ENVUELTOS EN JAMÓN SERRANO Y ALIÑADOS CON VINAGRETA de tomate, cebolleta y pimiento verde, picados en trozos casi diminutos .

13. AGUACATES RELLENOS DE MASCARPONE Y JAMÓN
Cortar los aguacates por la mitad a lo largo, quitar el hueso y vaciarlos con una cucharilla.
Poner en un cuenco la pulpa y mezclarla con la ayuda de un tenedor con el queso mascarpone, la cebolleta picada muy fina y la albahaca. Rectificar el punto de sal y reservar.
Rellenar los aguacates con la crema de queso y añadir por encima el jamón braseado, cortado en tiras, y una hoja de albahaca

14. ENSALADA DE GARBANZOS
Mezclar unos garbanzos cocidos con unas cebolletas picadas.
Aliñar con 1 ó 2 cucharadas de especias de guacamole Old El Paso, 1 yogur cremoso (griego o Densia), el zumo de 1-2 limas, 1 chorreón de ketchup.
Rectificar de sal.
Está aún mejor si se le añade un lata de cangrejo (o unos palitos en su defecto).

15. ENSALADA DE AHUMADOS
Cocer dos huevos hasta que estén duros, refrescarlos y pelarlos.
Mientras se cuecen,  preparar una salsa vinagreta con: dos cucharadas de aceite, una de vinagre y un poco de sal.
Cortar unos 100 gramos de pescado ahumado (salmón, trucha u otro que te guste) y una lechuga pequeña en tiras.
Cortar también unos 50 gramos de queso curado en dados, y partir unos 200 gramos de tomates cherry por la mitad.
Mezclarlo todo en un bol y añadirle finalmente un puñado de alcaparras.

16. ZANAHORIAS ALIÑÁS (al estilo gaditano)
Ingredientes:
250 gramos de Zanahorias, 2 ó 3 ajos, 1 cucharadita de comino, Pimienta negra en grano, 100 gramos de miga de pan, Sal, Aceite de Oliva, Vinagre de Jerez, Perejil y unos ajitos picados (opcional)
Instrucciones: 
Lavar las zanahorias y rasparlas. Una vez limpias y cortadas en rodajas, cocerlas en abundante agua con un poco de sal hasta que se ablanden. Escurrirlas bien en un colador antes de colocarlas en la ensaladera.
Majar los ajos, el comino, el aceite y el vinagre junto con un poco de sal. Añadir poco a poco la miga de pan para que espese la mezcla según la embebe.
Verter el majado sobre las zanahorias y remover.
Espolvorear con perejil picado y un poco de ajo (al gusto).

jueves, 4 de julio de 2013

Público o privado

¿Por qué el blog es público? Es una mera cuestión de libertad de expresión. Es mío, en él cuento mis opiniones sin más pretensión que la de pensar, reírme, escribir por escribir o entretener. No obligo a nadie a leerme, ni tampoco a estar de acuerdo. No busco parecer maravillosa porque entonces no sería yo, pero nadie puede tacharme de hipócrita (prefiero ser sincera a popular).

El que el blog sea abierto me ha permitido encontrar gente que, sin conocerme de nada, me escriben comentarios que me alegran el día. Para la mayoría mi identidad no es ningún secreto, mi familia sabe perfectamente quién soy y de qué pie cojeo, y mis amigos también. No se sorprenden por lo que diga o deje de decir, ni tampoco me juzgan por una entrada de un día, ya sea buena o mala. Es un día, a veces sólo un momento, de lucidez o de despotrique, nada más. No soy ni un genio, ni una santa, ni una víbora, aunque sí padezco de cierta dicotomía. No sé dónde reside el misterio para que a veces sea la princesa y otras la bruja de la película, pero no parece que se me ajusten los papeles intermedios. Si sonrío y asiento soy encantadora, un sol, y si digo no y protesto me convierto en Maléfica.

No comprendo ese afán de convertir una apreciación personal en un escándalo y, además, refocilarse en la ofensa. ¿Dónde reside el morbo del crimen? ¡Qué horror! ¿Has leído esto? ¡Léelo, léelo y comprueba por ti mismo el nivel de degeneración de la autora! Tanto intento de censura me recuerda a la persecución de herejes en la Inquisición y la quema de brujas en el Puritanismo. Al que no le guste no está obligado a sufrir, demuestra mucha más inteligencia el que sabe valorar las cosas en su justa medida, y se las toma en el tono en el que están escritas o, directamente, hace caso omiso.

Para el que llega al blog de casualidad hay una parte de mi identidad que mantengo en privado. No tengo más apellido que Elarien, mi alias de bruja hecho de la conjunción de "ella ríe". Está claro que una bruja no se ríe por cualquier cosa, sino que se burla de la estupidez y disfruta con el sarcasmo. Son esas incógnitas sin resolver las que me permiten publicar mis peripecias y no señalar a nadie. La realidad es relativa, cada uno la ve de manera distinta y yo expongo mis anécdotas (en mi blog) bajo el conjuro de mi punto de vista.

miércoles, 3 de julio de 2013

¿De qué depende la popularidad de un blog?

Hay blogs que nacen destinados a tratar de conseguir la máxima difusión posible. Otros tampoco tienen claro si desean demasiados lectores de entrada, especialmente si estos pertenecen esa raza de censores que se escandalizan ante cualquier insinuación de crítica en la que se ven reflejados y pretenden cortarle las alas a su autor.

El caso es que si alguno pretende abrir un blog y desea una gran afluencia de seguidores, éstas son unas cuantas recomendaciones de alguien que no sabe ni muy bien, ni muy mal, de lo que habla (ya que no están basadas en la experiencia y mi blog no entra, ni remotamente, dentro de esa categoría).

1. La elección del nombre: Hay que olvidarse de la originalidad. Lo ideal es que sea fácil de recordar y más bien breve, sin signos de puntuación extraños. El título del mío es un claro ejemplo (de lo que no hay que hacer). Intentar difundirlo es imposible si no se cuenta con una dirección de correo electrónico a la que enviar el galimatías que escogí para él.

2. Idioma: Es conveniente que coincidan el idioma del título con el de las entradas. En caso contrario puede inducir a error. Un nombre en inglés, por muy sugestivo que parezca, para un blog en español lo que conseguirá es que unos los visiten, y no lo entiendan, y otros ni lo miren (¡ejem!).

3. Entradas breves: Evitar párrafos muy largos, frases coordinadas y subordinadas hasta el infinito, pantallas y pantallas de interminables circunloquios para explicar una idea. Si con la verborrea de uno se aburren hasta los muertos no se encontraran seguidores ni en los cementerios.

5. Constancia: Hay que ser perseverante, escribir de forma regular pero sin agobiar a los pobres lectores hasta que se sientan incapaces de seguir semejante ritmo. ¿Que a quién hago alusión? No sé.

6. Evitar la poesía (este punto no precisa aclaración). Se incluyen las cursiladas en esta categoría que, aunque no sean lo mismo, son muchos los que asumen que ambas están relacionadas. Los cuentos tampoco cuentan con el favor del público general (en esta serie no hago más que apuntarme tantos a mi favor).

7. Presentar batalla:  De ese modo se alistará en el blog todo un ejercito de voluntarios dispuestos a disfrutar de la guerra en primera fila, e incluso comentarán. El número aumentará si el ataque va dirigido hacia algún personaje público caído en desgracia o alguna noticia de interés. No es conveniente que se trate de algo de índole personal ya que eso no despertará el interés de la mayoría gente, tan sólo el de los implicados y su entorno (aún así atraerá a más lectores que cualquier exaltación de la bondad, la belleza y el romanticismo).

8. Cotillear y criticar sin piedad la paja en el ojo de las celebridades, sin perdonar ni una. Si se dispone de algún trapo sucio que sacar, mejor que mejor. Un ejemplo (aviso, voy a ser mala): destapar el rumor de que sorprendieron al príncipe en los Alpes mientras desayunaba en compañía de otra que no era la princesa. ¿Qué príncipe? ¿Cuándo? ¿Hay testigos de la indiscreción? (¡Ah! Es un secreto de estado.)

9. Más vale caer en gracia que ser gracioso. Imposible explicarlo, no me encuentro en ninguna de las dos situaciones. Sólo sé que es así.

10. Aquí debería hablar de la calidad literaria, del contenido o incluso de la estética, pero son argumentos menores para el público general. Hay otros temas que interesan mucho más y que, al parecer, no son mi especialidad.

En definitiva, no tengo ni idea cuáles son las claves de la popularidad de un blog pero el éxito no radica en  ella sino, sencillamente, en disfrutar. El resto es como lo que dicen los payasos: si se consigue hacer soñar, o hacer reír a alguien más, entonces el triunfo es completo.

martes, 2 de julio de 2013

El catedrático de natación

Hermanita aprendió a nadar con un profesor de natación. Hermanísima y yo fuimos unas privilegiadas ya que nos enseñó, ni más ni menos, que el Catedrático. Es una pena que por aquel entonces no valorásemos ni su título ni sus métodos. Verle aparecer por la piscina era el mejor incentivo para salir del agua. Posteriormente, en la granja, mis primos hacían lo propio, aunque creo que en su caso era por deferencia, para dejar que el catedrático se bañase como correspondía a su rango: a gusto y solo. Mi padre les invitaba gentilmente a enseñarles a nadar a ellos también pero todos le respetaban demasiado como para permitirle que se rebajase a simple monitor de natación de chiquillos.

Confieso que toda el agua que tragamos al aprender a nadar, la vertimos de nuevo a la piscina en forma de lágrimas. Nos metíamos porque no nos quedaba más remedio, decirle "no" a mi padre nunca ha sido una opción. Acudíamos a la Señora en busca de apoyo, que generalmente no obteníamos. No perdíamos la esperanza de que, aunque estuviese menos cualificada que mi padre, fuese ella la instructora del día.

Resignadas nos metíamos en el agua. El catedrático ponía una mano en nuestra tripa y nos hacía chapotear con brazos y piernas mientra nos "sostenía". Nos pedía que nos relajásemos, pero eso era exigirnos demasiado. Intentábamos desesperadamente sujetarnos a mi padre porque sabíamos que, en cuanto nos despistásemos, su mano salvadora desaparecería y nos tocaría luchar y patalear para no ahogarnos mientras nuestro padre nos alentaba con la frase de: "¿No ves? ¡Ya estás nadando sola!"

Hermanísima y yo sabíamos nadar como peces cuando se construyó la piscina de la granja. Éramos las únicas que no teníamos la consideración de salirnos cuando llegaba el catedrático, supongo que era nuestra prebenda por ser sus hijas.

lunes, 1 de julio de 2013

Génesis (del blog)

La frase del incauto de turno:
- He vuelto de mi viaje pero, si no te importa mucho, ¿por qué no sigues escribiéndome tus e-mails?
Esta petición me sorprende un poco. Mis e-mails son más largos que un día sin pan y temo aburrir a mis destinatarios con mis diatribas. Es cierto que procuro que mi redacción resulte entretenida, aunque eso implique que no siempre sea un reflejo fidedigno de la realidad. Es la ventaja de no ser periodista: no me tengo que atener estrictamente a los hechos (no es que muchos periodistas actuales sigan esta máxima, el escándalo carente de ética es, sin duda, mucho más rentable). Me permito licencias y exagero situaciones algo absurdas. Aún así, las disparatadamente absurdas no precisan de adornos, la realidad supera con creces la ficción.

Entre los que están lejos, los que se van y los que al volver se suscriben de este modo a los correos, mi lista de corresponsales aumenta paulatinamente. Llega un momento en que me veo incapaz de mantener una correspondencia individual de manera regular. Con frecuencia recurro a escribir correos generales en los que narro las desventuras de turno. Luego hago una selección de fragmentos, un copia y pega (uno de los grandes inventos de la informática) de estos,  les añado un breve mensaje personal y lo reviso por encima para adaptarlo a cada destinatario. En ocasiones, con las prisas, esa adaptación y ese mensaje añadido se pierden y el texto final es idéntico para todos. Aunque el mensaje resultante no puede calificarse estrictamente de impersonal, reconozco que en su creación conjunta se pierde buena parte de la intimidad.

"¿Por qué no escribes un blog?"
La primera vez que escucho esta pregunta no le presto demasiada atención. Tampoco la segunda. A la décima, cada vez sugerida por una persona distinta, me planteo el tema.
"¿Un blog?" Los encuentro con frecuencia por Internet. Algunos son tipo diario, otros son más filosóficos, también los hay culturales: científicos, de arte y de viajes con interesantes curiosidades. Existe una infinidad de ellos sobre cocina, algunos muy útiles para solucionar dudas, otros temas son dietas y medicina alternativa. Aunque me gusta escribir no termino de verme como autora de uno.
"Sí, un blog en el que puedes hablar de tiendas, de restaurantes, de viajes, de libros." Tratan de convencerme por distintos sectores. "También podrías poner recomendaciones, dar ideas de compras, de regalos, explicar trucos de maquillaje, avisar sobre ofertas..." me proponen otros
"No sé si sabría." Me resisto aunque sin demasiada firmeza. Sinceramente mis reticencias se basan en que no tengo ni idea de cómo empezar. El ordenador lo uso para trabajar y para el correo, con eso me basta. No soy ninguna forofa de la informática, ni de la electrónica en general. ¿Qué hay que hacer para montar la página?.
"Es muy  fácil", me anima mi amiga MJ que tiene uno propio, "yo te lo creo en un momento y te enseño como funciona."
"De acuerdo", accedo finalmente, aunque no del todo convencida. No soy pesimista pero auguro que va a ser un desastre.

Pienso que el proyecto tardará en despegar. MJ siempre está muy liada y no podrá ponerse a ello inmediatamente. Me equivoco de cabo a rabo en mi presunción. Ese mismo día recibo un correo suyo en el que me pide el título para bautizar mi blog. Me pilla desprevenida. Escojo la frase que figura en el felpudo de la entrada que nos regaló un amigo y, un minuto después, lo tengo listo. MJ lo inaugura con el correo en el que hablamos al respecto (y que posteriormente retoco para convertirlo en una introducción más digna). Hago la prueba. Pongo las recomendaciones del viaje a San Francisco que tengo en un correo: no es más que una lista de direcciones y teléfonos con algún comentario. Verdaderamente es muy fácil. Con un par de instrucciones de MJ me hago con el manejo. Me confío y en uno de mis ensayos me borro a mí misma como autora. MJ me socorre y lo soluciona rápidamente. Me creo una segunda identidad para poder autorrescatarme en caso de repetir el error.

El blog crece, al principio poco a poco y, de repente, se dispara. El motivo fundamental: mi más que numerosa familia. El blog se convierte en una fuente de recuerdos, "la granja virtual", con felicitaciones y homenajes para todo el mundo el día de su cumpleaños. Atrás quedó la idea original de guía de compras, ofertas, trucos y recomendaciones. Es imposible llevarla a cabo: salir a comprar y escribir a ese ritmo es difícil de compatibilizar (mi cuenta lo agradece, aunque de vez en cuando me escapo y la tarjeta tirita, a punto de derretirse, a mi regreso). Desde entonces ya han transcurrido dos años...