Hay gente a la que se quiere y cuyas cualidades se admiran de tal modo que el hecho de conocerles te hace desear ser mejor persona. Uno se esmera en superar sus defectos, cultiva su compañía e intenta imitarles para parecerse a esos seres excepcionales. Todo con la pretensión de convertirse en un ser digno de ellos. Curiosamente la dignidad es una virtud exclusivamente propia, que se gana y le pertenece a uno mismo. Es además egoísta e indivisible, no se puede ni repartir, ni entregársela a otro. Ofrecerle a alguien la propia dignidad supone perderla y nadie puede poseer aquello de lo que ya no queda nada.
El pundonor y la dignidad forman parte intrínseca de la felicidad. Al igual que ésta, no aparecen así como así, sólo con sentarse a esperarlos, sino que se requiere un esfuerzo para hacerse con ellos. Un esfuerzo que no termina ahí, ya que luego hay que seguir con el de cuidarlos para mantenerlos. No hay que despistarse para evitar que escapen. Si eso ocurre hay que recoger los pedazos y reconstruirlo de nuevo, desde esos restos, por ridículos que parezcan. Se aprende y se hace más sólido a base de levantarse tras las caídas, por duras que sean, y por volverse a levantar cada vez que se derrumba. Incluso con frecuencia es necesario recurrir a la ayuda de los demás.
Empero, una vez que se afianza, ya hay algo para ofrecer. No se trata de la dignidad sino de los méritos gracias a los que se ha logrado, los que le hacen a uno sentirse más cerca de sus ídolos y que despiertan el orgullo bueno, el ajeno, ese que les permite a otros presumir de ti y alegrarse contigo.
"Me pregunto si las estrellas se iluminan con el fin de que cada uno pueda encontrar la suya." El Principito.
domingo, 5 de mayo de 2013
Hermamísima
Llegó el alta. Hermanísima siempre compara el momento de irse a casa con el de la salida del hospital de las famosas. Por desgracia, aunque no le faltaron visitas, entre ellas no se contó la de su estilista personal por lo que cuando cuñadísimo fue a por el coche, hermanísima le esperaba cansada y ojerosa, no le había dado tiempo a maquillarse antes de tener que ocuparse de su hija, ni tampoco a secarse el pelo tras el rápido lavado. Llevaba un vestido premamá, que se le había quedado demasiado amplio tras el parto. Los puntos le tiraban, el pecho, cargado de leche a cada llanto de sobrinísima, le reventaba y los bultos de las bolsas de pañales, la maleta con sus cosas y las de la chiquilla, la sillita, los aparatosos regalos y algunos ramos de flores la rodeaban mientras ella buscaba el mejor modo de sostener a la niña entre aquella parafernalia. El agobio de su nuevo papel, la tormenta de hormonas que acompaña el cambio del embarazo por el del puerperio, la falta de sueño y el dolor no le ayudaban a despejar su cabeza y organizar sus ideas. Se acordó de las modelos, tan sonrientes, estilizadas y compuestas; justo igual que ella en esos instantes. Se acordó también de todos aquellos que le habían asegurado que no había nada comparable a tener un hijo (aunque, pensándolo bien, decidió que tenían razón).
sábado, 4 de mayo de 2013
14 pasos para ganar conocimiento
Este artículo de Brainpickings, basado en una sección del libro de James T. Mangan "Puedes hacer cualquier cosa" (You can do anything), publicado en 1936, me pareció un compendio muy práctico y sensato de pasos a tener en cuenta a la hora de aprender, así que decidí compartirlo (previa traducción y resumen) y, de paso, cumplir con el requisito nº 9.
1. PRACTICAR
La práctica afianza el conocimiento. Aquello que dominamos lo hemos logrado a base de repetirlo. No hay que darse por vencido tras uno o dos intentos. Cuanto más compleja sea una tarea, más se precisa insistir en ella.
2. PREGUNTAR
¿Qué, cuando, cómo, dónde y por qué? Los niños preguntan no por incordiar sino porque desean comprender. Ante sus repetidos ¿por qués? no conviene rechazarlos con brusquedad para evitar generar un sentimiento de culpabilidad asociado al hecho de preguntar.
Reconocer que algo se desconoce y atreverse a preguntarlo requiere humildad para aceptar la propia ignorancia. La mayoría de los que saben la respuesta están más que dispuestos a compartirla con el que tiene interés en ella. Sentirse útil contribuye a estrechar los lazos entre ambas partes.
3. ASPIRAR AL CONOCIMIENTO
Para aprender es preciso querer hacerlo. No basta el mero deseo sino que hay que llevarlo más allá. Esforzarse de verdad, tomárselo en serio y no esperar que suceda por arte de magia (o por ciencia infusa).
4. SACARLO DE UNO MISMO
Hay muchas cosas que ya conoces pero que no puedes usarlas porque no sabes cómo. Están en tu interior pero hay que pulirlas, refinarlas, para ser capaz de reconocerlas y expresarlas con palabras.
5. PONER EN PERSPECTIVA
Ante algo nuevo o especial míralo desde todos los puntos de vista. Estudia todas sus facetas, sus condiciones y sus relaciones, sin prejuicios. Puede implicar un cambio de opinión, pero nunca hay que cerrarse a las nuevas ideas.
6. EXPERIMENTAR
Respeta el pasado, toma lo que ofrece pero no vivas en él. Prueba cosas nuevas, comprueba qué pasa.
La experimentación más sincera es la propia, la que se realiza con el trabajo, el tiempo y el dinero de cada uno. El fracaso sólo repercute en uno mismo mientras que el éxito lo hará en muchos.
14. RAZONAR
Sólo el hombre que es capaz de razonar se diferencia de los animales. El proceso de razonamiento es la lógica. La lógica permite derivar conclusiones desconocidas de hechos conocidos, saber si lo que se cree que es cierto lo es de veras.
No se precisa realizar un análisis lógico en cada situación. Basta con "comparar": buscar las similitudes y las diferencias con lo que ya está establecido y valorar las novedades en función del resultado de esta comparativa. Eso es la lógica y la base del conocimiento racional.
1. PRACTICAR
La práctica afianza el conocimiento. Aquello que dominamos lo hemos logrado a base de repetirlo. No hay que darse por vencido tras uno o dos intentos. Cuanto más compleja sea una tarea, más se precisa insistir en ella.
2. PREGUNTAR
¿Qué, cuando, cómo, dónde y por qué? Los niños preguntan no por incordiar sino porque desean comprender. Ante sus repetidos ¿por qués? no conviene rechazarlos con brusquedad para evitar generar un sentimiento de culpabilidad asociado al hecho de preguntar.
Reconocer que algo se desconoce y atreverse a preguntarlo requiere humildad para aceptar la propia ignorancia. La mayoría de los que saben la respuesta están más que dispuestos a compartirla con el que tiene interés en ella. Sentirse útil contribuye a estrechar los lazos entre ambas partes.
3. ASPIRAR AL CONOCIMIENTO
Para aprender es preciso querer hacerlo. No basta el mero deseo sino que hay que llevarlo más allá. Esforzarse de verdad, tomárselo en serio y no esperar que suceda por arte de magia (o por ciencia infusa).
4. SACARLO DE UNO MISMO
Hay muchas cosas que ya conoces pero que no puedes usarlas porque no sabes cómo. Están en tu interior pero hay que pulirlas, refinarlas, para ser capaz de reconocerlas y expresarlas con palabras.
5. PONER EN PERSPECTIVA
Ante algo nuevo o especial míralo desde todos los puntos de vista. Estudia todas sus facetas, sus condiciones y sus relaciones, sin prejuicios. Puede implicar un cambio de opinión, pero nunca hay que cerrarse a las nuevas ideas.
6. EXPERIMENTAR
Respeta el pasado, toma lo que ofrece pero no vivas en él. Prueba cosas nuevas, comprueba qué pasa.
La experimentación más sincera es la propia, la que se realiza con el trabajo, el tiempo y el dinero de cada uno. El fracaso sólo repercute en uno mismo mientras que el éxito lo hará en muchos.
7. ENSEÑAR
Enseña lo que conoces. En el proceso de enseñanza el profesor aprende más que los alumnos. El conocimiento es relativo, se posee hasta un determinado nivel. Al explicarle a otros todo lo que se sabe se profundiza en ello y eso lo hace crecer.
Enseña lo que conoces. En el proceso de enseñanza el profesor aprende más que los alumnos. El conocimiento es relativo, se posee hasta un determinado nivel. Al explicarle a otros todo lo que se sabe se profundiza en ello y eso lo hace crecer.
8. LEER
Siempre se ha dicho que la lectura es el mejor método para aprender, pero hay que saber cómo leer. Hay que leer con criterio. Las mismas opiniones leídas o expresadas verbalmente pueden ser aceptadas de distinta manera. Al escucharlas influyen otros factores, como la personalidad y el tono de mayor o menor sinceridad del ponente. Imprimir esas ideas no las convierte en verdad, no hay que asumirlas directamente sino valorarlas y reflexionar sobre ellas.
Siempre se ha dicho que la lectura es el mejor método para aprender, pero hay que saber cómo leer. Hay que leer con criterio. Las mismas opiniones leídas o expresadas verbalmente pueden ser aceptadas de distinta manera. Al escucharlas influyen otros factores, como la personalidad y el tono de mayor o menor sinceridad del ponente. Imprimir esas ideas no las convierte en verdad, no hay que asumirlas directamente sino valorarlas y reflexionar sobre ellas.
9. ESCRIBIR
Al escribir para explicar algo, te lo explicas a ti mismo: si es para inspirar, es tu inspiración, si para recordar, son tus propias memorias.
Con frecuencia, el simple hecho de anotarlo hace que esté más presente y no se requiera consultar esa nota. Al escribir se constata lo que se sabe: sabes lo que has escrito.
Al escribir para explicar algo, te lo explicas a ti mismo: si es para inspirar, es tu inspiración, si para recordar, son tus propias memorias.
Con frecuencia, el simple hecho de anotarlo hace que esté más presente y no se requiera consultar esa nota. Al escribir se constata lo que se sabe: sabes lo que has escrito.
10. ESCUCHAR
Presta atención cuando otros hablen. Dales una oportunidad, lo que dicen puede resultarte útil. Procesa el significado de las frases, la naturaleza de sus ideas y busca y retén la verdad que subyace en ellas.
Es un método que requiere poco esfuerzo, tan sólo el de asimilar la información que otros aportan.
Presta atención cuando otros hablen. Dales una oportunidad, lo que dicen puede resultarte útil. Procesa el significado de las frases, la naturaleza de sus ideas y busca y retén la verdad que subyace en ellas.
Es un método que requiere poco esfuerzo, tan sólo el de asimilar la información que otros aportan.
11. OBSERVAR
Abre los ojos. Pasan cosas a cada momento. Es todo un espectáculo: esclarecedor, lleno de interés y significado y además gratuito.
Hay sólo dos tipos de experiencias: las propias y las ajenas. Las propias son lentas, trabajosas y a menudo difíciles de sobrellevar. Las ajenas están hechas de antemano, sin necesidad de padecerlas, lo único necesario es observarlas.
Fíjate especialmente en aquellos que suponen un buen ejemplo, los que ya han logrado lo que deseas conseguir y descubre así los medios empleados para el éxito. Observa también los fracasos para evitar repetirlos. Observa lo que no quieres ser y actúa de manera diferente para no serlo.
Abre los ojos. Pasan cosas a cada momento. Es todo un espectáculo: esclarecedor, lleno de interés y significado y además gratuito.
Hay sólo dos tipos de experiencias: las propias y las ajenas. Las propias son lentas, trabajosas y a menudo difíciles de sobrellevar. Las ajenas están hechas de antemano, sin necesidad de padecerlas, lo único necesario es observarlas.
Fíjate especialmente en aquellos que suponen un buen ejemplo, los que ya han logrado lo que deseas conseguir y descubre así los medios empleados para el éxito. Observa también los fracasos para evitar repetirlos. Observa lo que no quieres ser y actúa de manera diferente para no serlo.
12. ORDENAR
Ordenar la información y las ideas es el primer paso para poder manejar el conocimiento. Los argumentos deben seguir un hilo para no enmarañarse en el cerebro.
Ordenar la información y las ideas es el primer paso para poder manejar el conocimiento. Los argumentos deben seguir un hilo para no enmarañarse en el cerebro.
13. DEFINIR
Una buena definición incluye todo lo que es y excluye todo lo que no lo es. Para definir algo hay que conocer su esencia, si no se es capaz de definirlo, falta algo, el conocimiento no es exacto.
Una buena definición incluye todo lo que es y excluye todo lo que no lo es. Para definir algo hay que conocer su esencia, si no se es capaz de definirlo, falta algo, el conocimiento no es exacto.
14. RAZONAR Sólo el hombre que es capaz de razonar se diferencia de los animales. El proceso de razonamiento es la lógica. La lógica permite derivar conclusiones desconocidas de hechos conocidos, saber si lo que se cree que es cierto lo es de veras.
No se precisa realizar un análisis lógico en cada situación. Basta con "comparar": buscar las similitudes y las diferencias con lo que ya está establecido y valorar las novedades en función del resultado de esta comparativa. Eso es la lógica y la base del conocimiento racional.
viernes, 3 de mayo de 2013
Flanes para todos los gustos
Una de las grandes especialidades de mi abuela paterna es, precisamente, este flan. Es perfecto en su cremosa textura, liso como la seda, temblón sobre el plato y de sabor delicioso. Los domingos había comida familiar en casa a la que venían mis abuelos (que vivían muy cerca). Daba gusto comer a mi abuelo, se leía en su cara cómo disfrutaba de cada plato. Esa es la mejor recompensa para la cocinera de turno por lo que mi madre se esmeraba especialmente en deleitarle, no sólo con el sabor sino que también cuidaba la presentación para que entrase por los ojos. Ellos se encargaban del postre. En verano era frecuente que apareciesen con una Contessa de nata con sus finas y crujientes láminas de chocolate. A mi abuelo le encantaba ese helado. En invierno, al salir de misa, solían pasarse por la pastelería y compraban un surtido variado de pasteles. Estaban ricos pero ninguno de esos postres compartía el éxito de este flan. Junto con el "gustamás" era lo que todos deseábamos que trajesen para rematar la opípara comida que mi madre preparaba.
Ingredientes
1 lata pequeña de leche condensada
La misma lata de la leche condensada, de agua
3 huevos
Elaboración
Preparar el caramelo (muy ligero, casi según empiece a tomar color el azúcar, sin arrebatarlo) y cubrir con él el fondo del molde.
Batir todos los ingredientes. Verter en el interior del molde caramelizado.
Cocer en la olla rápida, tapado para que no le entre agua, al baño María 10 minutos, dos anillos.
FLAN DE CHOCOLATE
Este flan lo probé por primera vez en Zaragoza y aún recuerdo la fuente de cristal en la que lo preparó mi madre y que terminó en el lavaplatos, aunque sin rastro de manchas (ya me ocupé de rebañarlo a conciencia para que así fuera). La Señora Baronesa también recurría con frecuencia a los sobres de flan para completar las cenas de toda la tropa de primos. Recuerdo la nevera llena a rebosar de tazas pertenecientes a distintos juegos. Las repartía por todos los rincones. El añadido del chocolate lo convirtió en toda una experiencia gastronómica y contribuyó, sin duda, a mi temprana adicción a éste.
Ingredientes
1 litro de leche entera
180 g de azúcar
55 g de cacao puro
2 sobres de flan “el mandarin”
Caramelo líquido (cantidad suficiente para el molde)
Preparación
Batir la leche junto con el resto de ingredientes.
Llevar al fuego sin parar de remover para evitar que se pegue. Dejar hervir hasta que espese.
Ponerlo en uno o varios moldes, al gusto, previamente caramelizado.
Dejar enfriar.
FLAN DE COCO THAI GARDEN
Difícil decidir si mi postre favorito del Thai es este flan o su perfecta mousse de chocolate intenso con un toque de coco. La verdad es que, en contra de lo que mis palabras puedan traslucir, no soy ninguna adicta al coco. El caso es que este flan no sabe a coco, al menos a la fruta cruda y menos aún a la cosa dulzona y rallada que se vende en bolsitas y en las que se afirma que contienen coco. Así cocinado adquiere un aroma que recuerda a un delicado fruto seco. Su textura es algo más densa que la del flan convencional, aunque tan suave que se derrite literalmente en la boca. ¡Irresistible!
Ingredientes
1 lata de leche coco, 1 lata de leche evaporada, 500 gr de azúcar (la leche evaporada y el azúcar se pueden sustituir por una lata de las de 700 gr de leche condensada), 6 huevos enteros.
Elaboración
Poner al fuego la leche de coco con el azúcar hasta hervir. Fuera del fuego añadiremos la leche evaporada con los 6 huevos. Remover la mezcla ligeramente y pasarla por un colador antes de verterla en el molde. Cocer en horno, al baño maría, aprox 1 hora a 150-180º. Una vez frío, cubrir con el caramelo.
![]() |
| Roasting chestnuts- Paul Seignac |
FLAN DE CASTAÑAS (con salsa chocolate caliente)
La combinación de las suaves castañas con el chocolate negro es todo un descubrimiento. Se realzan entre sí y además se evita que el flan resulte harinoso, insípido o excesivamente dulzón. Es un matrimonio que encaja a la perfección.
Ingredientes
1/2 kg puré de castañas (puede ser de lata), 150 ml leche condensada, 4 huevos, 300 ml leche, 200 g azúcar, 1 limón.
Salsa chocolate: 200 gr chocolante fondant 70% cacao, 75 ml leche (si se quiere que quede brillante, añadir una cucharada de mantequilla).
Elaboración
Caramelizar azúcar con gotas de limón en sartén antiadherente o microondas.
Calentar la lata de puré, abierta, al baño maría. Sacar y añadirle la leche condensada y, a continuación, las yemas.
Batir las claras a punto nieve y añadirlas lentamente a la mezcla de castañas.
Poner en moldes individuales caramelizados y cocer al baño maría aproximadamente unos 30 min.
Preparar la salsa de chocolate templada unos 20 min antes de servir:
Derretir el chocolate al baño maría. Añadir la mantequilla y, por último, la leche.
FLAN DE CUAJADA (al microondas)
No puede ser más sencillo, y el queso le añade cremosidad y sabor.
No puede ser más sencillo, y el queso le añade cremosidad y sabor.
Ingredientes
1 tarrina de queso tipo Filadelfia
1 bote de nata
2 mediadas del bote de nata de leche
2 huevos
1 sobre de cuajada
6 cucharadas de azúcar
Elaboración
1. Poner una capa de caramelo liquido en el fondo de un molde.
2. Batir juntos todos los ingredientes.
3. Cocer en el microondas 12 minutos a media potencia
Similar, aunque en este caso va del cazo a la nevera.
Ingredientes
2 sobres cuajada
2 huevos
180 gr azúcar o fructosa
Extracto vainilla
400 gr queso fresco (200gr Philadelphia y 200gr de speisequark, requesón o Burgos por ejemplo)
500 gr leche hirviendo
Elaboración
Poner todos los ingredientes 10 min a fuego lento sin parar de remover.
Enfríar en un molde durante unas 2 h en frigorífico
Acompañar con caramelo líquido, frutas, mermelada...
“FLAN DE HUEVO CASERO” (el tradicional)
Ingredientes:
5 huevos (XL)
750 ml. de leche (puede ser desnatada)
10 cucharadas de azúcar, dos por cada huevo (si se quiere menos dulce, reducirlo a 8 cucharadas).
750 ml. de leche (puede ser desnatada)
10 cucharadas de azúcar, dos por cada huevo (si se quiere menos dulce, reducirlo a 8 cucharadas).
Caramelo líquido:
3 Cucharadas de azúcar
Unas gotas de agua
Elaboración:
Preparar el caramelo en una sartén: poner las tres cucharadas de azúcar y la media de agua. El buen caramelo tiene que tener un color dorado, sin que se queme el azúcar, o amargaría en vez de endulzar. Cubrir con él el fondo de una flanera y extenderlo bien por los bordes del molde.
En lo que se enfría el caramelo batir en un bol, los huevos, el azúcar y la leche.
Verterlo en la flanera y cocerlo al horno, a 200º,al baño María, durante una hora más o menos.
Verterlo en la flanera y cocerlo al horno, a 200º,al baño María, durante una hora más o menos.
Al cabo de la hora pincharlo con un cuchillo para comprobar si está totalmente cuajado. Si sale limpio, el flan está hecho. Por el contrario, si sale manchado, cerrar de nuevo el horno y dejarlo diez minutos más.
Sacar del baño María. Enfriar a temperatura ambiente.
Guardar en la nevera sin desmoldar hasta el momento de tomarlo. Está mejor de un día para otro.
Ingredientes (4-6 flanes)
Sacar del baño María. Enfriar a temperatura ambiente.
Guardar en la nevera sin desmoldar hasta el momento de tomarlo. Está mejor de un día para otro.
FLAN DE HUEVO, VAINILLA Y NATA
Ingredientes (4-6 flanes)
6 yemas
3 huevos enteros
150 g de azúcar
1/2 litro de leche
125 g de nata líquida
1 vaina de vainilla
Preparación
1. Precalentar el horno a 150º.
2. Calentar la leche con la nata. Cortar la vaina de vainilla transversalmente, sacarle las semillas con la punta de un cuchillo y echar la vaina y las semillas en la leche. Cuando hierva, retirar del fuego y esperar a que se temple.
3. Batir las yemas con los huevos y el azúcar. Incorporar la leche, pasándola por un colador o retirando previamente la vaina de vainilla. Mezclar.
4. Llenar 3/4 partes de los moldes con la mezcla. Cocerlos al baño maría. Si los moldes son metálicos, conviene cubrir el fondo de la bandeja con papel de aluminio para que no la toquen.
5. Hornear unos 20-25 minutos. Sacar cuando el borde se vea algo cuajado pero el centro tiemble. Enfriar en la misma bandeja con el agua y servir en el mismo molde a temperatura ambiente.
3 huevos enteros
150 g de azúcar
1/2 litro de leche
125 g de nata líquida
1 vaina de vainilla
Preparación
1. Precalentar el horno a 150º.
2. Calentar la leche con la nata. Cortar la vaina de vainilla transversalmente, sacarle las semillas con la punta de un cuchillo y echar la vaina y las semillas en la leche. Cuando hierva, retirar del fuego y esperar a que se temple.
3. Batir las yemas con los huevos y el azúcar. Incorporar la leche, pasándola por un colador o retirando previamente la vaina de vainilla. Mezclar.
4. Llenar 3/4 partes de los moldes con la mezcla. Cocerlos al baño maría. Si los moldes son metálicos, conviene cubrir el fondo de la bandeja con papel de aluminio para que no la toquen.
5. Hornear unos 20-25 minutos. Sacar cuando el borde se vea algo cuajado pero el centro tiemble. Enfriar en la misma bandeja con el agua y servir en el mismo molde a temperatura ambiente.
jueves, 2 de mayo de 2013
Sin lienzo
Otros días el paisaje está lleno de contrastes: un fondo liso de azul cielo con manchas rojas de ladrillos caldeados por el sol sobre las copas verdinegras de los árboles del parque. En el suelo yace el verde diferente de la hierba y el ocre amarillento de los caminos de tierra. Colores primarios, vibrantes que se combinan sin mezclarse, formas planas, superpuestas, propias de una primavera fauvista.
En la nitidez de las primeras horas de la tarde las formas geométricas de los edificios se recortan en el espacio de un cuadro cubista. Balcones rectangulares y ventanas cuadradas que reflejan en sus cristales los bloques del otro lado. Imágenes que se rompen en triángulos asimétricos de hojas y postigos entreabiertos. Aristas quebradas, paredes que se alzan sobre polígonos de sombras partidas con líneas de farolas, de aceras y carreteras.
En el horizonte las franjas marcadas del principio y del final del día comparten la fuerza de una obra expresionista. Luces y contraluces de pinceladas esbozadas en un trazo decidido, de límites precisos en figuras sin detallar. Bordes ondulantes y cambiantes, que se acercan y se alejan y que subrayan la conmoción del paso efímero del tiempo.
miércoles, 1 de mayo de 2013
La leyenda de Flora por sobrinísima
El siguiente cuento es original de sobrinísima, palabra por palabra. Es un trabajo de lengua y me lo ha dejado para el blog. No es porque sea su tía pero me ha encantado: gracioso, imaginativo, visual y con una inocencia encantadora. Es un cuento de los que te dejan una sonrisa y te hacen soñar. Un cuento para disfrutar, que te mantiene intrigado y que, cuando se acaba, te hace desear volver al principio para saborearlo despacio. Gracias Inés.
La
leyenda de Flora
Hace mucho tiempo vivía una chica
llamada Flora a la que le encantaba cantar en la orilla del río
cuando iba a llenar su cántaro de agua. Sucedió que cierto día que
una malvada bruja llamada Ámbar la oyó cantar y decidió que quería
quedarse con la voz de la joven. Se acercó a ella, pero no como una
bruja, claro; se transformó en una niña pequeña que hacía como
que saltaba entre las piedrecitas del río. A Flora le parecía una
monada de niña, pero de repente Ámbar tomó de nuevo su aspecto
original y le arrebató la voz a la campesina. Después la bruja
desapareció con un simple movimiento de su varita.
Al principio, Flora pensaba que se
trataba de una horrible pesadilla y que a continuación despertaría
de nuevo en su casa y todo volvería a ser como antes, pero después
se dio cuenta de que no era así y estaba desolada; se había quedado
muda y ya no podía hacer lo que más la gustaba en el mundo, cantar.
Decidió irse a su casa y tranquilizarse un poco. Cuando llegó se
tomó un vaso de leche calentita y se fue a la cama directamente. Ese
había sido el peor día de su vida. La pobre Flora había perdido
toda la Fe y cuando ya lo daba todo por perdido sucedió algo que
cambiaría su vida para siempre, algo que la haría vivir la aventura
de su vida.
Eran
las doce de la madrugada más o menos cuando se presentó en su
cuarto una pequeña criatura que le dijo que era un hada y que se
llamaba Orquídea. Pues bien, Orquídea le explicó a Flora que tenía
que realizar tres pruebas si quería llegar a los dominios de Ámbar
y así luchar contra ella para recuperar su voz. Al amanecer ya
estaban Flora y Orquídea listas para adentrarse en el viaje de sus
vidas. Recorrieron los Bosques Tenebrosos hasta llegar a una ciudad
abandonada donde Flora debía realizar las tres pruebas.
Alcanzaron el viejo torreón de lo
que antes había sido un majestuoso palacio donde Orquídea le había
dicho que habitaba Luz, la encargada de hacer las pruebas a los
forasteros que se adentraban en su territorio. Luz era un duende de
aspecto amigable con una amplia sonrisa y unos enormes ojos azules.
Tras presentarse le formuló a Flora las pruebas que debía realizar:
primero debía llevarle una flor que solo crecía en el Pantano de
Arún, después debía llevarle un poco de savia de cactus y por
último un frasco de baba de trol.
Luz les dijo a las dos viajantes
que tenían tan solo siete días para encontrar todos esos
ingredientes. Flora y Orquídea se pusieron en marcha en seguida y a
los dos días ya habían llegado al Pantano de Arún donde con ayuda
de Orquídea, Flora pudo conseguir la flor sin ahogarse en las arenas
movedizas que conformaban el pantano. Tardaron dos días más en
llegar hasta el desierto donde cogieron la savia de cactus. Lo que
más les costó a nuestras dos aventureras fue adquirir la baba de
trol porque era una misión bastante peligrosa. Decidieron esperar a
que la criatura se durmiera y entonces llenaron el frasco con el
codiciado líquido.
Una vez que ya tenían todos los
ingredientes decidieron volver a entregárselos a Luz. Esta les dijo
que habían llegado justo a tiempo pues ya habían pasado los siete
días. Dicho esto mezcló todos los ingredientes y creó la poción
con la que Flora viajaría hasta el castillo de Ámbar.
Flora sintió como se le revolvía
el estómago mientras una nube de polvo verde la envolvía y la
transportaba a aquel tétrico lugar montañoso y pantanoso que
conformaba los dominios de Ámbar. La bruja se presentó con su
habitual vestido negro y sus pérfidos ojos morados la miraban
intensamente. Flora no dudó un instante que la bruja ya sabía por
lo que estaba allí. Flora luchó contra Ámbar hasta que ya no se lo
permitieron sus fuerzas. Hubo un momento en que pensaba que la
pérfida bruja acabaría con ella pero de repente sintió como si
algo en su interior la obligara a levantarse y a acabar con su
enemiga, una fuerza que la llenaba de Fe y de confianza, la
suficiente como para realizar un movimiento lo bastante rápido como
para arrebatarle la varita a su adversaria y terminar con ella.
En
ese instante una nube mágica envolvió aquel territorio asediado por
el miedo y absorbido por las tinieblas e hizo que se convirtiera en
un lugar verdaderamente hermoso y en el que se podía vivir en paz y
armonía. Esa nube también transportó a Flora a su casa donde
durmió como un lirón.
A la mañana siguiente bostezó y
al principio no se lo podía creer pero unos segundos después ya
estaba dando brincos de alegría por toda su cabaña, había
recuperado su voz y era lo único que le importaba. Flora nunca se
olvidó de todas las criaturas mágicas que había conocido durante
los últimos días, vivió muy feliz toda su vida y nunca dejó de
cantar.
Esta
leyenda me la contaron los aldeanos que vivían en el pequeño pueblo
de Alaín cuando viajé por aquellas tierras hace ya muchos años.
Todavía se la cuento a mis nietos y espero que así pase de
generación en generación pues los que luchan por aquello que aman
conseguirán hacer lo que se propongan y el bien siempre triunfará
sobre el mal
FIN
La chispa de la vida y el secreto de la Coca-Cola
A la Baronesa no le gustaba el agua pero le encantaba la Coca-Cola. Era su bebida durante las comidas, en su sitio en la mesa siempre le poníamos la botella del refresco a su lado. Los adultos tenían vino y para los niños no había otra opción que no fuese el agua del grifo, la Coca-Cola sólo era para ocasiones especiales y para nuestra abuela (que no por nada siempre fue una persona muy especial).
Durante un verano en la granja, después de la comida, mientras en la sobremesa se servía pastelón, risol e infusión de hierbas, los niños disfrutábamos de un sucedáneo natural de la Coca-Cola. La Baronesa nos rellenaba el fondo del vaso con un dedo de jarabe de zarzaparrilla, la bebida favorita de los pitufos, que luego rebajaba con un poco de agua, aproximadamente hasta la mitad. El sabor era muy parecido aunque no tenía burbujas, lo que podría haberse resuelto si el agua en vez de salir del grifo hubiese sido mineral con gas (que sin embargo nunca me ha gustado). En la granja todo sabía mejor que en ningún otro sitio y aquel jarabe diluido, además de digestivo, una de las propiedades de la zarzaparrilla que también comparte la Coca-Cola cuya fórmula original era para uso farmacológico, estaba dulce pero sin empalagar gracias a la dilución, y me parecía delicioso. Lo he comprado luego pero no es lo mismo. La diferencia creo que radica en la situación. Para nosotros suponía un momento especial compartir la sobremesa con el resto, con nuestro vaso correspondiente.
No sé si además de las propiedades digestivas la Coca-Cola posee el secreto de la felicidad, y si éste reside en el jarabe de zarzaparrilla de su fórmula. El caso es que el presidente de la compañía, en su jubilación, dio un discurso inspirador que transcribo: Pronto te darás cuenta que el Trabajo es como una pelota de goma. Si la dejas caer, rebotará y regresará. Pero las otras cuatro pelotas: Familia, Salud, Amigos y Espíritu son frágiles como de cristal. Si una de estas cae, saldrá irrevocablemente astillada, marcada, mellada, dañada e incluso rota. Nunca volverá a ser lo mismo.
Hay que saber apreciar y esforzarse por conseguir y cuidar lo más valioso. Trabaja eficientemente en el horario regular de oficina pero deja el trabajo a tiempo. Dale el tiempo requerido a tu familia y a tus amigos. Haz ejercicio, come y descansa adecuadamente. Y sobre todo...crece en vida interior, en lo espiritual, que es lo más trascendental, porque es eterno. Shakespeare decía: Siempre me siento feliz, ¿sabes por qué?. Porque no espero nada de nadie, esperar siempre duele. Los problemas no son eternos, siempre tienen solución. Lo único que no se resuelve es la muerte. La vida es corta, por eso ¡ámala!
Vive intensamente y recuerda ponerte en el lugar de otros. Antes de hablar...¡Escucha ! Antes de escribir... ¡Piensa ! Antes de criticar...¡Examina ! Antes de herir...¡Siente ! Antes de orar ¡Perdona ! Antes de gastar... ¡Gana ! Antes de rendirte ¡Intenta!"
Vive intensamente y recuerda ponerte en el lugar de otros. Antes de hablar...¡Escucha ! Antes de escribir... ¡Piensa ! Antes de criticar...¡Examina ! Antes de herir...¡Siente ! Antes de orar ¡Perdona ! Antes de gastar... ¡Gana ! Antes de rendirte ¡Intenta!"
Suscribirse a:
Entradas (Atom)















