lunes, 23 de mayo de 2016

El árbol cortado

Nací de una semilla enterrada, unido a la tierra que me dio vida y que también sería el nicho en el que un día moriría. 

El transcurso de los años grabó en mi interior sus ciclos. Me expolió el hermoso otoño después de teñirme de oro, soñé con el frío de invierno bajo una manta de hielo, me atavió la primavera con verdes hojas y yemas, y me refugié en mi sombra de los veranos de fuego.

Con mi raíz he hoyado las firmes rocas del suelo. He resistido los vientos que me arrancaban las hojas al ansiar quebrar mis ramas. He acariciado el cielo. He sido el hogar de pájaros que levantaban sus nidos en la trama de mi copa. Al extender mi follaje, he ofrecido cobijo a furiosas tempestades y un lecho fresco y mullido para dar reposo al sol. 

Lo último fue el dolor, el quejido de mi tronco bajo los golpes del hacha del hombre que me cortó.

Soy el vestigio de un bosque que ya no existe, recuerdos enterrados bajo un muñón y unas raíces.

5 comentarios:

Emerencia Joseme dijo...

Hola Sol, dibujo trazado en una línea que inspiran palabras de una herida, una vida, .... cuantos árboles cortados, cuantas vidas heridas, quemadas. Ayer subimos a un monte el fuerte (un último bastión de musulmanes en el sur)y toda la cumbre por su cara sur fue quemada, era desolador ver tantos pinos tumbados, calcinados, no se escuchaban pájaros,....ni una sombra. Moríamos de sed, calor y de tristeza. Arriba un solo pino, y todos paramos allí como un regalo. Besos

Chelo dijo...

Cuánto sentimiento y qué bien expresado. Diríase que hasta el árbol lloró al ser mutilado, con todo lo que fue...
Genial post, Sol
Besos

Sol Elarien dijo...

¡Qué pena!, una ladera de árboles muertos es un espectáculo desolador. Los árboles son un consuelo, además de seres magníficos. No sé si lloró el árbol pero seguro que más de uno sintió su pérdida.
Muchos besos.

Javier Comas Carrasco dijo...

Maravilloso, no he podido evitar acordarme de esta breve, intenso y breve poema de Don Antonio Machado
Señor, ya me arrancaste lo que yo más quería.
Oye otra vez, Dios mío, mi corazón clamar.
Tu voluntad se hizo, Señor, contra la mía.
Señor, ya estamos solos mi corazón y el mar.

y en compensación a tanto dolor un video, promocional, cosecha propia, de que en la vida todo nace y renace. El cuento del Celler Bernaví:

https://www.youtube.com/watch?v=lrK1XtskNKQ

Yo misma dijo...

Me ha encantado