martes, 10 de mayo de 2016

Felicitación en el recuerdo de Cervantes (por la Señora)

Desde que tengo el blog, la Señora me escribe una entrada para el día de mi cumpleaños. Es un detalle que me encanta. En esta ocasión, como corresponde al centenario de Cervantes, ha salido a relucir mi mentalidad algo quijotesca y algunos de los gigantes a los que me enfrento. Un caballero andante, y más si es médico, debe aceptar los retos, aunque se le antojen dragones. 

Este año abril, el de las aguas mil, ha cumplido con lo que se esperaba de él y, durante bastantes días, nos ha obligado a recluirnos para no correr el riesgo de catarro por el remojón. Mientras nos resguardábamos de las inclemencias del tiempo hemos seguido las celebraciones y recuerdos en homenaje a Cervantes en el cuarto centenario de su muerte, lo que ha propiciado volver algunos ratos a  sus obras, especialmente a El Quijote. Y no sé si al refrescar la memoria con esta vuelta a las hazañas del caballero andante he notado que su presencia se proyectaba sobre bastantes elementos de mi entorno, tanto en la música, como en la televisión...... y como en este blog, en el que su autora parece haberlo tenido presente de modo constante. En esa presencia, por su especial significación, me voy a fijar.

Sueños de hidalgo está concebido para adentrarse en el interior del héroe, en una reflexión que lo lleva a su destino como ideal y es un texto totalmente poético y acertado sobre la dimensión de nuestro personaje. Esta entrada es un homenaje a don Quijote y como tal está concebida, como merecido tributo. Pero no era a la evocación del hidalgo a lo que quería referirme, sino a la proyección de su sombra en otros artículos o relatos recientes con temática propia. Por ejemplo, Entre Seinbeck, Murakami, Conrad y......  nos ofrece una relación casi inabarcable de las lecturas llevadas a cabo en un mes y cuando una llega al final de los numerosos títulos y autores, lo primero que se le viene a la cabeza es si a la autora no le habrá ocurrido como al hidalgo, "que se le pasaban las noches leyendo de claro en claro , y los días de turbio en turbio". Pero no, no ha debido de ser así pues por esos días nos ofrecía un relato titulado El héroe, inspirado en un hecho familiar, que se convierte en una historia de claros tintes cervantinos, dada la magnitud de la empresa que se ha de acometer, la escasez de fuerzas y la necesaria presencia de ánimo para afrontar tamaña dificultad.

Es esta, la dificultad, junto con la incertidumbre y el valor los elementos que conforman una de las entradas más interesantes del pasado mes de abril. Me refiero a Pequeñas batallas y grandes satisfacciones. Aquí se nos muestra el devenir profesional de nuestra autora en la lucha contra el Rendu-Osler. Se trata de un compromiso personal por mejorar la calidad de vida de los pacientes con esta enfermedad, para la que de momento no hay solución y cuyo tratamiento genera no pocos problemas al médico que lo intenta. Esas "pequeñas batallas" no son tan pequeñas pues algunas veces hay "que echarle valor torero al asunto y atacar sin pensarlo demasiado (las comeduras de cabeza vienen después, y dan muchas, muchísimas vueltas)", sabiendo además que "Al final el médico nunca gana la guerra, pero sí consigue vencer algunas batallas". Coincidía en el tiempo esa reflexión con el comienzo por mi parte de la lectura de El camino estrecho al norte profundo, una durísima novela recientemente publicada,  cuyo autor nos presenta al protagonista, un médico australiano, viviendo una situación extrema en la que debe buscar una solución para su paciente. El pánico se adueñaba de él. Lo sabía y trató de tranquilizarse [...]No tenía motivos para creer que podía hacerlo, pero había otros convencidos de que sí podía. Y si él creía en quienes creían en él, tal vez consiguiera no perder los papeles"  Esta angustia, sin embargo, no es óbice para que afronte el problema con decisión y diga a su colaborador: Qué podía hacer [....] La única idea que he tenido nunca es seguir adelante y cargar contra los molinos de viento. Esa es muchas veces la imagen de la batalla, grande o pequeña, cargar contra los molinos de viento; una responsabilidad  que a algunos médicos les hace sentirse exigidos al máximo en el desempeño de su profesión y que todo lo que busca es el bienestar del enfermo. Aunque no se gane la batalla.

En general nuestro mundo valora los resultados, los triunfos, y no contempla al que lo intenta, al que trata de avanzar pero se queda a medio camino. Precisamente la segunda parte del título de ese artículo, ...grandes satisfacciones, nos muestra cómo todavía hay personas e instituciones que aprecian el esfuerzo de los que luchan por superar ese medio camino y quieren con su reconocimiento ayudar al médico a no sentirse tan solo frente a los molinos de viento. Corroboran así la máxima cervantina que dice: la buena opinión califica la acertada medicina, y así suele haber médicos venturosos como soldados bien afortunados.

Entre esos médicos venturosos creo que está  nuestra doctora-escritora, a la que en su cumpleaños le hago llegar una felicitación muy cariñosa y muy muy merecida.

11 comentarios:

Carmen dijo...

¡Qué bonito! Una muy merecida felicitación para mi hermana que además de luchar contra molinos y gigantes de distintas categorías tiene que atender a sus pacientes. No contenta con eso siempre se preocupa del montón de familiares y amigos que vamos con nuestras dolencias cera y lunares colándonos entre consultas y quirófanos para que nos "eche un vistacito en un momento", un momento de esos que son oro en un hospital y por el que en USA te cobrarían rápidamente 300 euros, pero también un momento de esos que en la sanidad pública española parece que no vale nada.
Después de venir del país del dinero, aprecio todo lo público y a las personas que trabajamos en ello y doy gracias a Dios todos los días por tenerlo y le pido que no se nos acabe, que siga habiendo muchos Quijotes que no se marchen a otros lugares y se queden en España luchando contra molinos y gigantes para que algunos podamos decir un simple ¡Gracias!

José Miguel Díaz Hernández dijo...

La felicitación de Señora hay que valorarla en Quilates como si de una piedra preciosa se tratase.

Muchas felicidades y que cumplas muchos. Un beso.

Sol Elarien dijo...

Efectivamente tito, es una felicitación de muchos, muchos quilates. Sé que no es fácil dedicarle un escrito a alguien, ninguna idea parece buena o, en algo de lectura pública, no se quiere entrar demasiado en temas personales, y una siempre se ve tentada de abandonar, así que estas entradas anuales de la Señora tienen mucho valor.
Parte del problema de los USA y la medicina es que, para llegar a ser médico, hay que endeudarse a base de bien para pagar los estudios y, al terminar, lo primero es amortizar los préstamos. Se empieza a desempeñar la profesión cargado de deudas y ese comienzo seguro que influye en la mentalidad con la que se ve a los pacientes, más como clientes que como enfermos que precisan atención y cuidados. En España lo difícil es alcanzar la nota para entrar en la Facultad y, con los sueldos del profesorado, es difícil concebir la idea de que uno se va a hacer rico con la práctica médica.
Muchos besos: Sol.

ELVIRA dijo...

La Señora va a tener que hacer su propio blog como siga a ese nivel. Una felicitación genial, como diría ella "con poso". Espero que lo disfrutes mucho, besos

pal dijo...

Querida Sol muchas felicidades, y precioso regalo literario el que te ha hecho tu madre. Muchos besos

Smail dijo...

Hace poco tuve la suerte de ver a Sol como médico de "Familia",os puedo asegurar que las señoras de Madrid estaban regular y menos,pero con la prescripción,la seguridad y el cariño que les dio la doctora Marcos mejoraron de una manera increíble.Gracias Sol.Muuchas felicidades.

Yo misma dijo...

Muchas felicidades, La señora me ha dejado sin palabras. Preciosa felicitación. Besos

Marina Salazar dijo...

Me hubiera gustado felicitarte ayer pero creí que tu cumpleaños era hoy, tu madre me ha puesto al corriente de la fecha. Que cumplas muchos y nos sigas obsequiando con tus entradas.
Un beso grande.

JM Diaz dijo...

Queridísima Grumpy, muchas felicidades, con retraso como es evidente. Los líos cervantinos en los que me he visto envuelto estos últimos días me han impedido agasajarte como sería menester. Ahora que he terminado de desfacer entuertos siento el alma apesadumbrada por haber fallado a tan señalado evento.

Impresionante felicitación de Señora que ya es tradición.

Espero que hayas pasado un cumpleaños genial, con pocas guardias y muchos mimos de Dr. House.
Te dejo, a modo de presente, un pequeño cuento sobre el Quijote readactado e interpretado por este humilde hidalgo. Espero que te guste:
https://www.youtube.com/watch?v=zzXUNSA4-z4
Muchos besos

Estrella Amaranto dijo...

Con muy exquisito estilo narrativo y gran conocimiento de otras plumas ya famosas, esta Señora que por supuesto puede tener blog propio, te ha redactado todo un temario sobre tu quehacer laboral y como tu hidalguía quijotesca debería salvar esos gigantes, que en este país del desprecio por lo público, se necesita buena dosis de estrategia social para evitar estar tan solo/a ante el peligro.
Felicidades, Sol y que cumplas muchos más al lado de esta Señora.
¡Un abrazo!

Sol Elarien dijo...

Gracias a los último comentaristas. Vi el vídeo quijotesco y la verdad es que lo hicisteis muy bien, los chiquillos disfrutaron de lo lindo.
La Señora no tiene blog propio pero sus contribuciones en el mío son impagables. Hoy me ha tocado atender a uno de esos casos desesperados ante los que, tanto el paciente como el médico, deben poner todo de su parte.
Un abrazo: Sol