sábado, 3 de diciembre de 2011

Malos principios y, espero, buen final de semana


Tras una semana hospitalaria tremenda, con una guardia algo peor que regular el miércoles, atasco de dos horas el jueves con mañana de consulta duplicada, llegó el esperado viernes. Los gitanos no quieren buenos principios, así que espero que eso indique que el fin de semana va a compensar el trajín de los otros días.

Para comenzar, ayer estuvimos cenando en casa del amigo que, hace años, nos regaló el destrozado felpudo al que debe su nombre el blog. Se casó recientemente en segundas nupcias y sólo conocíamos a su nueva esposa del mismo día de la boda. Resultó ser un encanto y con la cabeza en su sitio. Esta última cualidad, por desgracia, no es aplicable a la anterior, claro que los inteligentes aprenden de sus errores y nuestro amigo ha hecho honor a esta máxima. Su nueva esposa aventaja a la primera por unas cuantas decenas de puntos de CI. Aunque muchas veces la inteligencia y la sensatez no vayan de la mano, sí que lo hacían en este caso y, dadas las circunstancias de su entorno, un apoyo extra de cordura le viene muy bien a su marido. También hizo gala de un genial sentido del humor algo sarcástico. Es patóloga y, en sus propias palabra, su especialidad tiene el aliciente de que le ahorra tener que soportar a los pacientes ya que, o bien están muertos o en pedacitos. Siempre me ha gustado la histología, tiene también una parte quirúrgica, aunque se trate de autopsias, y ese argumento en relación al trato con los pacientes es como para planteársela si en algún momento decido cambiar de rama. El inconveniente es que, en ese caso, no convendría ser el "médico de la familia".

Conocimos a su pequeño, tierno y, supuestamente, guerrero bebé, que no hizo honor a su fama durante nuestra visita, sino que comió y durmió, como debe ser. Nos enseñaron su nueva casa, amplia, acogedora, con techos altísimos y domótica. En el dormitorio tenían una lámina de Flaming June de Frederic Leighton, que me gustó tanto que decidí ponerla de ilustración de este post.

Nos encargábamos de llevar el vino, un Rioja, Castillo de Cuzcurrita Reserva, delicioso y que voló (el tamaño de las copas de "reglamento" también influyó en esto, aunque yo sólo me tomé una porque tenía que conducir, pero creo que la dosis equivalía a algo más). También habíamos quedado en llevar el postre. Hace tiempo que me apetecía probar la Tarta Tatin de Oriol Balaguer y me pareció que la ocasión se prestaba a ello. Me acerqué por la tarde a su pastelería, en la esquina de Ortega y Gasset con General Pardiñas, para descubrir, con horror, que se les había agotado. Ir con un plan y que este no sea realizable me dejó algo descolocada y me costó decidir por qué cambiarlo. Escogí una caja pequeña de pasteles, no quedaban de las medianas, y unas nubes de chocolate que me miraron (y que estaban de muerte).
Ya que andaba por la zona del Bº de Salamanca, aproveché para darme una vuelta por el evento de Michal Negrin.  Me enteré de que probablente vuelva a organizar otro para el 4 de Enero. Como siempre, tenía cosas preciosísimas. Continué el paseo hasta llegar a Just One Outlet, en Velazquez 13, y echar un ojo a su venta especial con descuentos del 70-80%, que termina hoy mismo. De ahí a De Sybaris (chaflán Alcalá con Príncipe de Vergara) a por el "Producto de la Semana" un PX buenísimo. De paso, le compré al pobre y sufrido House una botella del escasísimo brandy de Ximénez-Spinola, su favorito, ya que, tras lidiar con la exclusiva bodega, acababan de reponer existencias y había que aprovechar la coyuntura.

Me encontraba al lado de mi heladería favorita, Alboraya, en la C/ Alcalá. Aunque la temperatura exterior no pasaba de los 10º pensé que un poco de helado haría buena compañía a las nubes. Dicho y hecho. Compré una tarrina grande para llevar, con la mitad de yogur y la otra mitad de chocolate, mis dos sabores favoritos. El helado de chocolate de Alboraya es, para mi gusto, el mejor que he tomado en ningún lado, y puedo afirmar que tengo muestra con la que comparar. El de yogur sigo opinando que es mejor el de Vespri, de Florencia, pero dado que no me pilla muy a mano, en Madrid esta es, indudablemente, la  mejor alternativa. No voy a negar que House me miró dubitativo cuando llegué a casa con el helado, pero el brandy contribuyó a calmar sus recelos.

El famoso felpudo (ahora borrado)
Aunque me desorienté por el camino, y eso pese a las pacientes indicaciones de mi señor esposo, conseguimos encontrar finalmente el sitio a nuestra hora y, además, el helado no se derritió (doy fe de que el embalaje de corcho aguanta sin problemas y sin afectar a su textura cremosa). Tras ocuparse de los niños, ver la casa, encargar la comida de especialidades indias y esperar por ella, cenamos a las 23 h (de tentempié nos tomamos una de las nubes, espectaculares). Al final hicimos un poco de sobremesa con el helado, que resultó un gran acierto. Mientras charlábamos atacamos la tarrina sin contemplaciones y en varias arremetidas. Poco más se puede pedir para empezar el fin de semana: cirugía por la mañana, paseo de compras por mi barrio favorito, deliciosa cena con un vino excelente para brindar en buena compañía (y con el que dormir como una bendita), plan de salida de comida para hoy y semana corta de puente (aunque con trabajo entremedias) en perspectiva. Casi no parezco ni Grumpy.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Michal Negrin? el dia 4 de enero, en el mismo hotel Catalonia en Goya ? por favor esa informascion, que no se pierda¡¡¡¡ Gracias. Ivoika.

Anónimo dijo...

Por favor el a 4 de enero Michal Negrin estara en el mismo hotel Catalonia de la calle Goya de Madrid? o estaran en otro sitio? Exponen tambien ropa?le agradeceria que facilitara esta informacion si lo sabe. Atentamente un saludo.

Niágara dijo...

El evento en el 4 de Enero es PROBABLE, no está confirmado. Me lo comentó Eva Dar, la dueña, porque tiene que venir a Madrid para entonces. Siempre trae algo de ropa. De todos modos, si alguien quiere algo especial, se lo podría encargar. Su e-mail: evanatan@netvision.net.il