martes, 10 de diciembre de 2013

Cuando me enfado...

Supongo que a nadie le gusta enfadarse. Aunque soy irritable, y eso me enoja conmigo misma más que con nadie, me cuesta enfadarme de verdad. No resulta agradable encenderse progresivamente, sentir que se pierde el control mientras se intenta por todos los medios morderse la lengua para evitar males mayores. No obstante hay ocasiones en las que no queda más remedio que revolverse, plantar cara y luchar por defender causas casi perdidas, que no por ello menos justas. 

¿Qué cosas me ponen furiosa? Me resulta indignante que no se cumpla la palabra dada, que se tergiverse lo dicho para interpretarlo de la manera más conveniente, que uno pueda desdecirse impunemente para salirse con la suya según convenga a sus intereses. Esto es aún más insultante cuando la postura deja de ser congruente y, tras realizar y acabar la jugada, el oponente pasa a contradecirse y lo que no podía ser en su momento, porque entonces no le venía bien, se convierte en una obligación ineludible (de cuyo cumplimiento se hace responsable al otro). De nada sirven los razonamientos, ni previos, ni a posteriori, con estos príncipes de la manipulación. De nada sirve tratar de hacerles ver que la situación de partida es un sinsentido, un arreglo mal planteado, por el que finalmente pagan tanto justos como pecadores. Es la razón de la cerrazón. No oyen porque no escuchan, no ven y tampoco miran, ni más allá, ni desde otros puntos de vista.

¡He dicho!

3 comentarios:

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Hola, Sol, buenos días; no tengo yo muy clara la certeza de la frase con la que abres tu reseña: conozco gente a la que, me temo, le encanta enfadarse (o, al menos, esa impresión dan, a tenor de la tremenda frecuencia con que lo hacen). En mi caso no es así: no suelo enfadarme, me cuesta, y, cuando lo hago, lo suelo 'cursar la dolencia' con bastante sordina, aunque hay ocasiones en que debería darle más 'aire', y, por carácter, no lo hago. Supongo que más que el enfado en sí, cobra mucha importancia la forma en que se manifiesta, y la virulencia con que lo hace, que es ahí donde más nos diferenciamos unos y otros. En fin...

Un abrazo y buena semana.

Anónimo dijo...

ahi !!!!!principes de la manipulacion ......que mas quisieran !!!!! la mayoria de las veces son individuos carentes de criterio y disminuidos de inteligencia.....he dicho .Marie.

Yo misma dijo...

Me identifico, en lo bueno y en lo malo. Eso sí cada vez me deja más agotada haberme enfadado. Es un proceso que resulta ser también físico y muy desestabilizador, pero en fin, es que hay veces que....