lunes, 9 de junio de 2014

Los libros continúan más allá.

Todos los libros continúan más allá. Italo Calvino

Escribe Italo Calvino que los libros son los peldaños del umbral. Esa frase, por sí sola, es un peldaño. Al leerla te conduce hasta el descansillo de piedra envuelto en niebla situado justo antes de la puerta que abre un nuevo mundo. Es un mundo más allá de la vida y de la muerte, del lenguaje y de la imaginación del autor y del lector. Es un mundo propio que surge entre las páginas, palabra a palabra, y crece desde ellas. No sólo habitan en él los protagonistas de la novela sino que también lo hacen personajes que no aparecen en ella, aunque eso no significa que no estén. El relato es sólo una parte de su historia, una historia que se continúa más allá del final. Son sucesos que se añaden al antes, al durante y al después de la narración, que le aportan profundidad y ocupan un lugar en ese espacio paralelo, casi tangible en ocasiones, propio de los libros. Es ese regusto que queda después, un recuerdo lleno de añoranza, un quizá, una pregunta en el aire que desata toda una cascada de acontecimientos, una nueva trama llena de matices cambiantes a la que contribuyen las fantasías del escritor y del lector.

2 comentarios:

amigademadre dijo...

Me encanta Italo Calvino.
Esta obra juntó con El varón rampante son mis preferidas.
Dos buenos peldaños.
Como siempre, gracias. Me encanta leerte o prontito en la cama o en el autobús.
Formas, ya ves, parte de mi cotidianidad.

María José Rodrigo Hernández dijo...

Yo iría más allá, diría que el lector forma parte importante de ese mundo que el escritor ha inventado, pues es su mirada la que lo conforma en uno u otro sentido. La forma en que el lector se involucra en la historia es lo que hace que un mismo texto pueda ser fascinante o aburrido, dependiendo de quién lo lea. Calvino también se cuenta entre mis favoritos, Las ciudades invisibles es uno de los libros que más me han maravillado. Un beso