viernes, 29 de agosto de 2014

Bloqueo

You can't depend on your eyes when your imagination is out of focus. Mark Twain. 

Me resisto con uñas y dientes y con todas las teclas del ordenador. Me niego a admitir que se me ha olvidado escribir, que no tengo ideas o que no sé terminarlas. Sigo todas las recomendaciones que encuentro para superarlo. Leo e intento que sea variado. Duermo, aunque mis horarios son un tanto extraños. Paseo, aunque con moderación porque ni mi armario ni mi cuenta corriente están como para caer en la tentación y mis paseos son peligrosos. No me sirve de nada dejar la tarjeta en casa, si se me antoja algo vuelvo al día siguiente a por ello. Tomo apuntes pero que se quedan sólo en notas porque luego soy incapaz de desarrollarlos de manera coherente.

No me rindo. Me siento delante de la pantalla dispuesta a rellenarla. Es frustrante, especialmente cuando no surge nada. Se supone que poco a poco debería mejorar pero no es así, o al menos no siempre, desde luego no ahora. Mis manos se quedan quietas, miro la pantalla vacía y espero la inspiración. Tengo ganas de gritar de impotencia y de rabia pero aprieto los dientes y me contengo.

Me aferro al blog. Escribir algo corto siempre es más fácil que emprender algo largo. Quizá sea falta de práctica, aunque practico todos los días (y tengo lectores testigos que pueden dar fe de mi hazaña). Antes había momentos en los que mi cabeza bullía y ahora me he demenciado y he olvidado hasta mi última idea. Echo de menos mi imaginación calenturienta, mi psicología enferma. Me he caído de mi nube rosa que ahora vaga sin mí y sin nadie que le cuente historias. Acabará por encontrar quien me reemplace pero eso no me consuela. No quiero que me releven, quiero regresar a ella y flotar un poco por encima del suelo, sin que el resto apenas lo note, para soñar leyendas dulces, ñoñas y tiernas que hagan que me sienta bien. Necesito contar cuentos, saber que están cerca de mí, notar el instante en el que se agolpan para salir. Sin su compañía ando un poco perdida.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Claramente neceasitas las tan merecidas vacaciones! Un besazo MJ

P.L. Salvador dijo...

La confesión me parece brillante. Sea ficción o no. Es difícil saber dónde termina (o empieza) la realidad. En cualquier caso, después de la calma siempre viene la tempestad (o viceversa).

Anónimo dijo...

Es tan fácil como tomarte unas vacaciones...muy merecidas, por cierto, y tu torrente de ideas volverá con fuerza. Un beso, primi, y felices vacaciones!
Sole

Yo misma dijo...

Fuera presión y mil besos

ELVIRA dijo...

A lo mejor tu inspiración te quiere llevar por otros caminos y tu te empeñas en seguir en tu mundo de fantasía..... coincido en que te sentarán genial las vacaciones para encontrar tu cauce.

Besos