miércoles, 25 de enero de 2012

Vidas fugaces

El tiempo vuela. En relación con el calendario del origen del universo, el ser humano sólo ha habitado en él los últimos 21 segundos y su vida ocupa, como promedio, 0.15 segundos. Es apenas un instante, sin embargo, la memoria y los recuerdos de algunas personas, perduran en las generaciones que les suceden.

Uno no muere por completo mientras quede alguien que no le olvide y, no sólo la fama inmortaliza a las personas, también lo hace el cariño de los que le rodean.

Aunque los agravios parecen perdurar más en el rencor de los vivos, son  los buenos momentos y la alegría compartida  los que de verdad se graban en la mente de los que se quedan. Desde la infancia, una sonrisa despierta la ternura del que la recibe y suele ser correspondida con otra. Es por ello por lo que nadie puede olvidarse de los que han vivido su vida entregando su risa. La alegría es eterna.


Mis tíos han enviado estas hermosas palabras de Quevedo:

"Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora a su afán ansioso lisonjera;
Mas no, de esotra parte, en la ribera,
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.
Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
Venas que humor a tanto fuego han dado,
Medulas que han gloriosamente ardido:
Su cuerpo dejará no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado."

12 comentarios:

Sole dijo...

Preciosas palabras que comparto totalmente. Hay personas que aunque ya no podamos verlas, siguen en nuestro corazón y en nuestra memoria. Durante toda nuestra corta vida, conocemos a personas que son, y serán siempre importantes, que nos dan más de lo que creemos, que siempre estarán aquí...hasta que nos reunamos con ellos. Un beso.

sole "chica" dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
sole "chica" dijo...

Anónimo dijo...
Muy bonitas palabras, es verdad que las personas maravillosas siempre estarán en nuestro recuerdo y nuestros pensamientos.
Un abrazo fuerte para todos en especial a la familia de Victor y para nuestro Doctor House and Grumpy

Pacuelo dijo...

Un abrazo muy fuerte para Víctor y toda su gente, toda la FAMILIA os acompañamos en el sentimiento. Gracias hermana por un escrito tan tierno, te vas superando cada día.

Anónimo dijo...

Preciosas palabras sobrina.
Querido sobrino tanto la tita como yo, hemos tenido la desgracia de perder familiares y amigos y sabemos la intensidad del dolor que se siente, conocemos tu cariño por Víctor y aprovechamos la oportunidad que nos ofrece tu esposa para ponernos en contacto con él a través de ti y comunicaros a los tres nuestro pesar por la muerte de Ana.
Siempre que pensamos en la muerte nos viene a la mente la insolencia con la que debemos enfrentarnos a ella y ninguna respuesta mejor que la poesía que Quevedo nos ha dejado.
Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora a su afán ansioso lisonjera;
Mas no, de esotra parte, en la ribera,
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.
Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
Venas que humor a tanto fuego han dado,
Medulas que han gloriosamente ardido:
Su cuerpo dejará no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.
Un abrazo a Víctor y a vosotros dos de vuestros tíos Y&G.

Niágara dijo...

Muchas gracias por el precioso poema, lo he añadido a la entrada. Muchos besos.

Mariajo dijo...

Mi más sentido pésame para Víctor y su familia. Querida prima, estoy de acuerdo con tu hermano. Te superas cada día. Me ha encantado tu entrada. Es inevitable pensar en los seres queridos que hemos perdido y que sabemos nos esperan al otro lado.
Un abrazo muy fuerte para ti y el doctor House.

Elvira dijo...

Un abrazo muy fuerte para Victor y para toda su familia y amigos.

FMM dijo...

Querida Old Grump: un fuerte abrazo para el Dr. House y que transmita a Víctor mi afecto y compañía desde la distancia. Besos.

Carmen dijo...

Lo único que podemos prometer a las personas que queremos de verdad es que las querremos siempre y que en algún momento morirán. Cuando el momento llega antes de lo debido, creo que el consuelo que nos queda es el de los buenos ratos y el de todas las cosas que esa vida ha aportado a tantas otras. La mayoría de las personas que mueren jóvenes como mi sobrina, mi amiga Lola y y la hermana de Victor y tantas otras, es porque han llenado tanto la vida de los demás que tienen que dejar paso a otros, han dado tanto, tanto, que tienen que seguir su camino hacia lugares mejores. Un abrazo, ánimo y todo mi cariño.

José Miguel Díaz dijo...

Mi más sentido pésame para el Dr. Hause y la familia de Víctor.

Anónimo dijo...

La familia y Víctor, que soy yo, os damos las gracias de todo corazón. Vuestros comentarios y vuestro cariño hacen mucho más beneficio del que puedo expresar.
Gracias, Sol, por querernos y por acordarte de los pequeños detalles que reconfortan y que nos alegran, sobre todo en momentos como este.

Muchas gracias a todos, especialmente a aquellos que ni siquiera conozco todavía, y que habéis encontrado un momento para expresar vuestro cariño.

Victor