Mi inquieta amiga MJ ha publicado esta interesante historia a modo de colaboración en la revista Mariskal Rock. Me ha pasado el link para ponerla también en el blog, detalle por el que le estoy muy agradecida y, aunque suene algo anticuado, me siento honrada por su petición. Me ha gustado mucho el relato, es curioso y entretenido, y también me encanta su poético libro, que leí incluso antes de que fuese publicado, "En el columpio hindú", un cuento diferente, escrito con un lenguaje hipnótico y sensual, cargado de simbolismo.
Heavy stone: “Quiero estar sepultada contigo” – dice Jane Bowles al hermano José en San Miguel, Málaga.
O podemos empezar la historia por el final e irnos al 50 aniversario de los Stones, que se celebra en breve, y ser la excusa para escribir este artículo, pues se desplazaron a Marruecos para investigar sus sonidos ancestrales . O encontrar el motivo para largarme a Tánger en los pocos (y cada vez menos) días de vacaciones. Antes de que al gobierno se le ocurra quitarme todos.
La realidad: con destino Nerja (Málaga) y pertrechada con un par de librotes para la playa, Memorias de un nómada de Paul Bowles, su autobiografía y biblia de su vida, y la biografía de su mujer, Jane, escrita por Millicent Dillon me
encaminé hacia una toalla, sin sombrilla – no me gusta cargar- para descubrir que ni había sitio en la playa, ni podía sufrir tanta familia acumulada y que las medusas invadían la orilla por lo que mi trayectoria tenía que diferir y eludir el tiempo clásico de morenez.
Así, tras una mañana de esas de mercadillo y gitaneo, tras poner tatuaje a la sobrinilla para presumir de tía guay (doble sentido), vestido piel de serpiente x 5 euros (discusión si aspecto de putilla barata o tipazo colegial) y descubrir elefantes en una cacharrería, decidí que leído lo leído debería aprovechar para hacerme con alguna cosa escrita personalmente por Jane Bowles, para formar mi propio criterio. A esas alturas sabía que había fallecido el día de mi cumpleaños, que la definían como sofisticada e infantil (creo que yo tengo algo de eso), que le gustaba formar jaleo
(fiestas, mogollones y teatros) y que escribía menos de lo que hubiera deseado (vamos, como yo). Además fue el epicentro de Tánger donde todos los escritores míticos americanos (Tenesse Williams, Truman Capote, Libby Holman y más), los que han conformado la literatura legendaria de esta tierra, pusieron el pie y alguna cosa más, pues la libertad y la curiosidad sexual formaban parte de su espíritu. Y el alma de la casa, la receptora, la creadora de ambiente era Jane. Como decía Paul, hay determinadas zonas de la superficie terrestre que tienen más magia que otras (como Marruecos, sin duda). Y personas también, como Jane. Por eso se casó con ella. A pesar de la ambigüedad sexual de ambos.
Decisión tomada. Resuena el ritmo de Jajouka en mi corazón, se me van las caderas de contento. De cómo comienza un relato o un viaje…en música marroquí de una región que recuerda a la Málaga de mi infancia. De la danza tribal a la que me ha llevado mi amiga Cris o a la que ahora viene con fuerza: Paul Bowles, los Rolling grabando con magnetófono la música de antes de la historia y conjuntamente . Casualidades. Pues sí, decido tomarme un día de asueto en exclusiva…a conocer ese fantasma que sé que me cae bien…Mi primo me presta un coche, me apoya en mi chaladura y allá que voy, al cementerio de San Miguel, al abrigo del aire acondicionado pues cae una buena, pura semana de alerta. Día mítico.
Porque a Jane le gustaba todo lo extraño, le fascinaba la cultura marroquí, se enamoró de una mora, Cherifa, de la que dicen que la envenenó. Paul estaba convencido de ello. Y cada uno estaba celoso del amante homosexual del otro, no lo podían soportar. Aprendió a hablar su idioma, trapicheaba en el mercado, se fundía en los centros de mujeres, se deleitaba con su ropa y su comida que aprendió a cocinar. Jane tanto se inmiscuía en la cultura occidental de forma exquisita, jamás una palabra malsonante, como caminaba descalza y creía en esos espíritus que la poseían…sexo y espíritu eran los temas de sus escritos…y la música, la grabada por Paul, la creada por Paul, compositor y músico, alumno de Aaron Copland, con el que viajó por primera vez a Marruecos, flotaba por ahí…hasta que predominó su carácter de escritor.
Y el alcohol, sobre todo el alcohol, junto con un poco de pastel de hachís y/o marihuana en otra de sus formas, alicientes para ir a más…finalmente causa de su deterioro que la llevó a infartos cerebrales, a psicosis maniaco-depresiva…eso son los diagnósticos oficiales…Otra versión no contrastada es que Jane sufrió en el contexto de su alcoholismo y su personalidad lo que se llama el síndrome de de Wernicke y la psicosis de Korsakoff, que suena muy soviético, pero que no es otra cosa que la falta de vitamina B1 extinguida del cuerpo por la bebida. Produce alteraciones de la vista, infartos cerebrales y brotes de locura, como le pasó a ella.
Volviendo a mi paseo por el cementerio, torrada cual sardina (¿seré yo la loca?), me encontré una figura que me resultaba familiar (llegué a la conclusión que por recordarme a uno de los personajes de
El nombre de la Rosa). El mismo aire, la misma voz, algo meliflua, un toque, el hábito…Preguntado su nombre, me informó que se trataba del Hermano Fernández ¡el mismo que relataba la visión de mi amiga Jane! Y no una, sino varias veces, en numerosas ocasiones. ¡Que buena fortuna la mía! Conocer de verdad a alguien que ha visto a un fantasma de carne y hueso. Y además que se aparece el día de mi cumplemás, y eso que no lo celebro. Pues eso, que Jane, cuando sus huesos fueron trasladados de lugar en vez de ir a parar a la fosa común le dijo: Quiero sepultarme contigo, hermano José. Vete a tu celda, coge tu hábito, tu cordón y tus sandalias y ponlas conmigo. Y el hermano José fue a su celda, cogió su hábito, su cordón y sus sandalias y las enterró debajo de Jane. Y él me jura que esto es así y que si levantáramos la lápida podríamos verlo. Y yo le creo. Una duda. Si él está sepultado con ella, ¿no soy yo la que ve fantasmas?
Como colofón, el vídeo dedicado por la ciudad de Málaga a J. Bowles en 2010
Y un deleite, Dancing in the Dark, con música de los Jajouka
Otros recursos utilizados:
Paul Bowles y los Rolling Stones, un viaje por los sueños. En el blog Exploraciones introversas
Paul Bowles.org: web oficial del autor.
Déjala que caiga. Documental sobre Jane y Paul Bowles de Óscar Martín Centeno, utilizando fotografías inéditas, animación tipográfica y grabaciones actuales.
El cielo protector. Película dirigida por Bertolucci donde se refleja tanto en la historia como en los personajes la vida e imagen del matrimonio Bowles, así como los interrogantes de su vida.
Málaga misteriosa de José Manuel Frías. Ed. Almuzara 2009
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