martes, 11 de febrero de 2014

INVICTUS de William Ernest Henley


INVICTUS  de William Ernest Henley es el poema que Mandela se repitió a sí mismo durante sus 27 años de cárcel. Fue liberado el 11 de Febrero de 1990.

En medio de la noche que me cubre,
negra como el abismo de polo a polo,
agradezco a cualquier dios que pudiera existir
por mi alma inconquistable.
En las feroces garras de las circunstancias
no me he lamentado ni he llorado.
Bajo los golpes del azar
mi cabeza sangra, pero no se doblega.
Más allá de este lugar de ira y lágrimas
se acerca inminente el Horror de la sombra,
y aun así la amenaza de los años
me encuentra y me encontrará sin miedo.
No importa cuán estrecha sea la puerta,
cuán cargada de castigos la sentencia.
Soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.

2 comentarios:

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Hola, Sol, buenos días; desde bien jovencito empecé a rechazar veneraciones míticas hacia cualquier personaje, fuera del ámbito que fuera (incluso los de aquellos campos -cine, deporte, música, literatura- que eran objeto de mi interés). Pero como toda regla tiene su excepción, tengo que confesar que, con Mandela, la norma no se cumple. Admiro a este hombre profundamente, y aunque tengo que suponer que, como todo humano, hubo de tener sus puntos débiles, sus fallos, sus aspectos reprochables, a mí, globalmente, me resulta una figura inmensa. Me alegro de que honres su memoria con este poema, tan hermoso, tan potente.

Un fuerte abrazo y hasta pronto.

ELVIRA dijo...

tengo la piel de gallina recordando la escena de la película invictus cuando matt damon se queda solo en la celda de mandela con el fondo del poema. Pocas personas en la historia han sido capaces de sacar tanto bueno de algo tan malo.

Besos