jueves, 3 de julio de 2014

Ilusión

And as you walk yr road, as you live yr life, RELISH THE ROAD. And relish the fact that the road of your life will probably be a windy road. Suzan-Lori Parks 

Soy la primera en ilusionarme, o puede que hermanísima se ilusione antes que yo. Eso me hace disfrutar con anticipación de las cosas y, aunque luego no siempre salgan como pensaba, al menos siempre me queda el regusto del buen sabor de boca previo. Soy optimista y cuando algo se tuerce prefiero pensar que se enderezará de algún modo, en ocasiones incluso mágicamente. Sí, sé que esa no es la postura más razonable pero es lo que tiene la ilusión, nace sin necesidad de análisis, o a pesar del mismo. ¿Acaso no hay sorpresas, casualidades, coincidencias que cambian todo?

He aprendido de la Señora a procurar mantener una mentalidad positiva y a intentar fijarme en el lado bueno de las cosas. Cierto que el éxito depende casi por completo del estado de ánimo del momento. Para mantenerlo hay algo básico: no alterarse por nimiedades, sólo lo verdaderamente importante merece ser luchado (esta lección es de House y hay que aplicarse en ella cada día porque, en la práctica, las nimiedades se esmeran en taladrar tu coraza).

La ilusión no es autoengañarse sino escoger el mejor prisma para mirar la realidad. No se puede vivir en un mundo enfocado en el futuro, con eso sólo se consigue no fijarse en los detalles de lo que nos rodea. Hay que mirar alrededor, ejercitarse en apreciarlo todo y descubrir lo que se tiene a mano a cada momento, aunque parezca pequeño, para ilusionarse con ello y disfrutarlo. El presente es el que forjará los recuerdos del futuro y muchas veces son los eventos más cotidianos los que se rememoran con más gusto.

5 comentarios:

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Hola, Sol, buenos días; nada es verdad ni es mentira, tralarí, tralará... Suena a topicazo, pero lo suscribo, y me ñarece que tiene bastante fundamento: la perspectiva con que enfocas las cosas pasa a formar parte de su esencia y de lo que son y llegan a ser. Así que es importante que sea positiva. Mejor para uno. Mejor para todos.

Un abrazo y hasta pronto.

María José Rodrigo Hernández dijo...

Te dejo una de mis frases preferidas: La felicidad no consiste en tener lo que se quiere, sino en querer lo que se tiene. Y ¿qué tenemos? pues eso: nuestro día a día, el momento, el instante presente. Eso es lo más verdadero, lo único verdadero. Me sumo a tu filosofía vital y te doy un beso y un abrazo.

Perri M. dijo...

Estoy muy de acuerdo y además agradezco esta entrada, hoy, me ha servido como bálsamo y como recordatorio de cuál debe de ser mi manera de afrontar las cosas.
Gracias.

Sol Elarien dijo...

Perspectiva positiva, querer lo que se tiene y afrontar las cosas sin perder la ilusión. Gracias por vuestros comentarios. Perri, estás viviendo un momento irrepetible así que no permitas que las nimiedades te lo estropeen. Muchos besos.

Elvis dijo...

Hay personas que tienden a valorar todos los posibles problemas de determinadas situaciones como mecanismo de protección y prevención. A mi me resulta imposible. Si los problemas llegan los afronto, pero si no es así, ¿para que voy a dedicar parte de mi tiempo a algo tan negativo? Sé que mi optimismo tiende a rozar la ingenuidad, no suelo desconfiar de las personas y suelo creer en la bondad natural. Sin embargo, he aprendido a tener el suficiente autocontrol como para sobreponerme rápidamente a situaciones conflictivas en las que se destruyan mis ilusiones y evitar así que se perciba el daño creado. (O por lo menos lo intento).