lunes, 26 de noviembre de 2012

Plan de sostenibilidad

Hay pacientes que no tienen muy claro qué hacer y deciden consultar:



El paciente conoce mejor que nadie sus síntomas e Internet le proporciona el arma perfecta. Ahora sólo tiene que ir al médico a darle una lección al respecto al desorientado médico.


Alguno no se ha aprendido bien la lección y hay que intervenir: 



Para luego darle el alta:


Y para terminar, unas cuantas matemáticas que no dan risa: 

Enunciado del problema: 
En la gestión privada se asignará una cuota de 441 euros por habitante y año (según fuentes de AFEM). Se calcula obtener un beneficio, que aunque el dinero salga de los impuestos redundará en la empresa privada, que oscilaría entre los 60 y los 80 euros por persona. Se plantean los siguientes casos:
- El cetuximab es un fármaco que se usa en diversos tratamientos oncológicos. Se precisa una dosis inicial de 400 mgr/m2 seguida de 250 mgr/m2 semanal lo que daría una media aproximada de entre 600-700 mg al inicio y de unos 400 mg semanales. Cada vial de 100 mgr de Cetuximab tiene un coste de 250 euros lo que, con unas simples operaciones matemáticas, daría un resultado de 1000 euros por semana. 
- El Adalimumab (Humira) es otro anticuerpo monoclonal que se utiliza en el tratamiento de enfermedades crónicas autoinmunes (digestivas, reumatológicas). Una caja con dos plumas (1 inyección cada 15 días) cuesta 1200 euros (una caja cada mes).
- El Infliximab es otra sustancia de la misma familia que comparte similares indicaciones. Se usa a dosis de 5 mg por kg de peso (en las semanas 0, 2 y 6) y el precio de 100 mg (o sea para 20 kg) es de unos 1200 euros. Dado que es dosis por peso si los pacientes adelgazasen, se ahorraría.
- El tratamiento de la esclerosis múltiple con Betaferón supone un gasto de 1000 euros mensuales.
- Cada semana de tratamiento con hormona de crecimiento cuesta 200 euros.
Eso sin contar las consultas, las pruebas y la necesidad de otras medicaciones o del gasto derivado de los ingresos en las crisis de este tipo de enfermedades.

Con estos datos toca resolver la ecuación para encontrar la solución a las siguientes incógnitas:
¿De dónde saldrán los beneficios en estos pacientes?
¿Quién pagará por ello? ¿Cómo? ¿Hasta cuándo?

¡Eureka! Los políticos dicen tener la respuesta. ¡No es ciencia, es magia! (aunque citando a Arthur C. Clarke: "la magia es sólo ciencia que no entendemos aún")

Espero que los avances científicos descubran cómo realizar el truco en la vida real. Debo reconocer que a mí se me escapa y no me cuadran las cuentas. La siguiente cuestión que se me plantea es: ¿Qué sucederá después?


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Los precios de los farmacos estan SUPERABULTADOS

El valor real es el coste de desarrollo dividido por infinito, ya que eso es lo que suelen durar

Niágara dijo...

Los precios están sacados del vademecum, no son más que los que figuran ahí.