jueves, 6 de junio de 2013

Pastelería integral

En mi experiencia la cocina inglesa autóctona deja mucho que desear. Afortunadamente le sucedía lo contrario a la leche, botellas de una pinta que el lechero dejaba cada mañana en la puerta y que era sencillamente deliciosa. Esa debe de ser una de las pocas, si no la única, ventaja del clima inglés: con tanta lluvia las vacas siempre disponen de pastos  verdes y frescos de los que alimentarse.

El desayuno inglés es una de las comidas principales del día y se ponen hasta las botas. Es comprensible ya que con él deben aguantar hasta la cena. Para resistir el día entero de ayuno se levantan con huevos con bacon, tostadas con mantequilla y mermelada, leche y zumo. Entremedias sólo engañan el estómago con un mísero lunch sin gracia. Algunos disfrutan también del té de las cinco, con pastel, pastas o los famosos sandwiches de pepino de los hogares elegantes. Pese a la carencia de nociones culinarias, cuando al fin llega la hora de la cena, uno devora casi sin masticar todo lo que le pongan por delante, con su acompañamiento de guisantes, zanahoria cocida y patatas. No es de extrañar que una semana de estancia en la isla británica sean garantía de una hipercolesterolemia a la vuelta, asociada a un déficit severo de vitaminas y a dos kilos extra en la báscula. Para colmo de males todo ello ganado con una sensación permanente de hambre entre horas. Recuperarse del viaje supone someterse a una dieta estricta de lechuga y algo de fruta. Cierto que tras la saturación previa de pan y patatas, los glúcidos rápidos no se echan demasiado de menos.

Descubrí los All-bran en Inglaterra. Al principio su aspecto me echó un poco para atrás, pero entre eso y los huevos fritos con bacon (que nunca me han gustado) me decanté por lo menos malo. Les añadí leche y seguí la sugerencia del paquete en el que recomendaban combinarlos con algo de fruta. Ya he comentado que en Inglaterra la fruta no forma parte de la dieta habitual, excepción hecha del zumo de naranja (de brick), alguna manzana de aspecto dudoso o el siempre fiable plátano. Escogí este último para suavizar aquella poco prometedora especie de paja y el resultado me entusiasmó (reconozco que a veces mis gustos son peculiares). Durante muchos años esos palitos integrales, que de tan poco favor gozan habitualmente (y que en Suiza ni existen), han sido mi manera de empezar el día.

Comprendo que no todo el mundo comparta mi predilección por esos cereales. Aún así es posible combinar los beneficios de lo integral y disfrutar con su sabor. Aquí van un par de sanas recetas para el desayuno, de esas con las que nos deleitaba a media mañana nuestra auxiliar repostera. El bizcocho es jugoso, se desmorona un poco al partirlo porque la corteza es crujiente y su interior está lleno de esponjosas burbujitas. Las magdalenas son rapidísimas y las tortitas sorprendentes, recuerdan a los blinis y se pueden usar también en platos salados, como bases de canapés o en una versión sana de fajitas mejicanas.

BIZCOCHO INTEGRAL
Ingredientes (se pueden reducir a la mitad si se quiere hacer más pequeño)
2 huevos
400 gr harina integral
100 gr azúcar
1 sobre levadura
125  ml leche
125 ml aceite
Elaboración
Batir lo líquido por un lado junto con el azúcar.
Añadir la harina mezclada con la levadura
Engrasar un molde con aceite y espolvorearlo con harina para evitar que se pegue el bizcocho.
Precalentar el horno. Cocer a 180º durante unos 20 a 25 minutos.


MAGDALENAS INTEGRALES FÁCILES
Ingredientes
250 harina integral
120 leche
120 aceite (para hacerlas más ligeras se puede aplicar alguno de los trucos bajos en grasa que ya expliqué en una entrada anterior)
2 cucharaditas de levadura Royal
2 huevos
100 gr azúcar
Opcional y al gusto del cocinero: canela, ralladura de naranja o limón, vainilla u otro aroma.
Elaboración
Batir los huevos, el aceite y la leche junto con el azúcar.
Incorporar la harina mezclada con la levadura (hacerlo también con la misma batidora)
Rellenar las cápsulas de papel rizado sólo hasta la mitad.
Precalentar el horno y cocer unos 15 minutos a 190º.

TORTITAS INTEGRALES
Ingredientes
1 cucharaday media de avena
1 cucharada y media de centeno (se puede usar germen de trigo)
Medio yogur natural
2 claras de huevo
1 pizca de sal
Elaboración
Mezclar todos los ingredientes, simplemente con el tenedor.
Pasar por la plancha caliente con un poco de aceite.
Se pueden cocer también en el microondas: verter una capa muy fina en un molde de silicona antiadherente y calentar durante 2 minutos a potencia máxima para que cuaje bien el huevo.
Acompañar con dulce o salado: miel, sirope, aceite y tomate, queso y salmón, jamón... según gustos.

3 comentarios:

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Hola, Sol, buenos días; muy ilustrativa la reseña de hoy, lo cierto es que desconocía, más allá de algún apunte básico más basado en topicazo que en otra cosa, las costumbres dietéticas de los británicos. Me da a mí que le echan más racionalidad a otros aspectos de su vida que al de la manduca: a una empresa gestionada de la manera en que gestionan sus comidas, la echarían de la City a gorrazos, me temo...

Un abrazo y hasta pronto.

Carmen dijo...

La verdad es que lo de estar TODO el día muerta de hambre es algo seguro en las Islas Británicas. Los primeros dos días puedes apañarte pero después de pasar tres o cuatro días sin una comida de primero, segundo y postre en condiciones, comienzas a llenarte de queso con galletitas, chocolatinas, patatas, pasteles...Un desastre para la báscula.
La última vez que estuve, compartí casa con una familia típica inglesa y, después de cocinar la primera cena, ya me quedé en la cocina todas las tardes: albóndigas, paella, pasta, tortilla de patatas, ensaladas variadas, verduras rehogadas...¡Todo les parecía especial! Cuando me fui, no sé si lloraban por mi ausencia o por el hecho de volver a las chuletas deshidratadas en el horno.
Aparte de eso, las recetas de mi hermana me parecen muy buenas. Quería añadir que el arroz integral de Mercadona está buenísimo y sirve para guarniciones, ensaladas y recetillas varias ¡Buen provecho!

amigademadre dijo...

Me has recordado los veranos en GB acompañando a nuestra hija para hacer su "inmersión en inglés". Ella nos descubrió los All-Bran pero nosotros seguimos fieles a las "patatitas fritas con leche" o sea a los Corn Flakes. Lo del hambre a lo largo del día era de antología. Acudíamos al Fish and Cheep y agradecíamos bovinamente el queso Chaedar con galletas que nos ofrecía la señora de la casa un rato después de la cena. Quien no crea que GB marca culinariamaente es que no ha pasado por trances similares. Bss
P.D. No probaré ha hacer esta recetas aunque me tienta ya que no logro superar el MD en repostería. El Pastel del Diablo me que dó tan mal que lo tuve que ir comiendo yo solita,; ni el goloso de mi nieto me acompañó.