miércoles, 23 de abril de 2014

Leer y soñar

Un libro es un mundo diferente. Al empezar a leerlo las páginas desaparecen, se dejan de ver las letras y en su lugar, por arte de magia, surgen las escenas. La historia te arranca entonces del sillón, tu cuerpo sigue ahí recostado pero es sólo el cascarón, el resto se ha marchado. Los sonidos de la supuesta realidad se convierten en ajenos, para oírlos es necesario regresar, a veces desde muy, muy lejos, incluso desde otro tiempo.

Un libro es más que un sueño, es un compendio de sueños. Contiene el delirio febril de un escritor, un hombre que se ha olvidado de serlo durante el proceso para vivir otro sueño, el de los personajes. Las palabras laten, trasfunden la vida donada por los héroes del relato a su narrador. Cada gota de tinta recorrerá sus venas para llegar al lector.

Al leer un libro lo que de verdad sucede es que se destapan las compuertas que guardaban ese sueño. La ilusión encerrada se libera. Se viaja a lugares hasta entonces inimaginables, se revelan secretos, se descubren leyendas, se conocen seres fantásticos, se comparten aventuras y se engendran nuevos sueños. De los sueños nacen libros y de los libros más sueños.

3 comentarios:

Amigademadre dijo...

Mi vida sin libros hubiera sido otra.. Tenerlos y apreciarlos se lo debo a mis padres. Padre desde su poca cultura intuyo que a su hija le harían bien gastando se lo que no tenía en caras obras completas en piel de Aguilar y mi madre siendo una gran lectora cuando la vida se lo permitió."traerme libros hijas" decía con ansiedad que ya denotaba su incipiente demencia.
Mi marido también ha sido mi gran mentor en el mundo de la lectura. Aprendo con el a ser sensata y constante en el hecho de leer aunque reconozco que mi imaginación a la hora de elegir títulos es mayor.
Mis hijos leen a su manera que es, tal vez porque han de ser las cosas, y en mis nietos tengo la loca por la lectura (Carmen, 13 adolescentes años) y Mario (11) que por por más que toda la familia nos empeñemos no pasa de los libros "con dibujjitos"

señora dijo...

El Día del Libro es una de las fechas verdaderamente acertadas del calendario, porque es tanto lo que le debemos a los libros que es de justicia tener un día para reconocérselo. Por mi parte, cada vez encuentro más razones para hacer a los libros y sus autores mi particular homenaje, y bien con la compra bien con la lectura o bien con el regalo, un día como hoy trato de agradecer lo que ha sido para mí su gran aportación a lo largo de mi vida.
Quiera Dios que a pesar de tan grandes adelantos podamos celebrar en los términos actuales muchos Días del Libro.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Hola, Sol, buenas tardes; cuánta pasión por la letra impresa la que transmites con tu texto. Pasión compartida, por cierto. Que no se extinga la llama...

Un abrazo y hasta pronto.